Componente de la chirigota del Milla, lleva en el carnaval desde los cuatro años. Actualmente administra el blog de la chirigota del Milla donde cuelga numeroso material audiovisual del trabajo del grupo aunque, recientemente, le han robado el móvil, donde guardaba gran cantidad de información de la chirigota del año que viene, ‘Los desengañaos’. Y no he sido yo, palabra. Empezamos.








El rato que cantas en el concurso es el ‘peor’ rato que pasas en carnaval


El 15-M, los indignados… La chirigota del Milla será el año que viene ‘Los desengañaos’, ¿una suerte de indignados del carnaval?
Está claro que los indignados van a ser un tema recurrente este carnaval. Por desgracia no puedo adelantarte mucho pero hay ‘desengañaos’ que acaban indignándose. Habrá que esperar a febrero, más que nada porque si no, me la cortan (risas). De todas formas, por ahí anda un móvil con todo lo de la chirigota dentro. Quizá alguien desvele la incógnita antes (risas).

¿Trabajando duro?
Para el año que viene estamos trabajando bastante más, sí. Ayer estuvimos todo el día en la asociación donde ensayamos, haciendo cosas para el disfraz; entre semana vamos también. La semana pasada empezamos a ensayar ya cuatro días en semana, y la cosa va bastante bien, la verdad.

Es notable la evolución del grupo en todos los sentidos; el reconocimiento llegó este año con la apuesta clara de gran parte del público por ‘Odio la música’. Sin embargo, en cuanto a puestos o premios, prácticamente, el grupo sigue igual, ¿a qué crees que se debe esta descompensación por parte del jurado a la hora de evaluar vuestro trabajo?
Es verdad que hemos evolucionado pero también es ‘normal’ lo que nos pasa. Las chirigotas que ha sacado Milla son diferentes a las que siempre se han presentado al concurso y eso lo va asimilando la gente poco a poco. Luego a algunos les gusta y a otros no. También hay que tener en cuenta que estos años atrás no hemos alcanzado el nivel de afinación de las finalistas; siempre veía al grupo el más flojo a la hora de cantar aunque luego se solventara con otras cosas. Respecto al jurado no sé en qué se basara para puntuar aunque, sinceramente, da igual esa parte, porque yo me quedo con que año tras año hay más público que nos espera y eso, la verdad, sí que llena bastante.

El propio autor reconoció en una entrevista hace varios años que se había dado cuenta que durante muchos años había sacrificado el QUÉ por el CÓMO pero que no estaba dispuesto a seguir ‘ese juego’ y parece que lo está consiguiendo con las tres últimas chirigotas que ha sacado ¿Le costó mucho trabajo convencer al grupo de esta filosofía o el grupo siempre pensó así, también?
Con el disfraz de Odio la música nadie le dijo nada, así que el grupo creo que está convencido. Yo entré en ‘Espejo público’ a principios de noviembre y la idea ya estaba hecha, con el repertorio medio ensayado, y no vi a nadie decirle nada, todos estaban muy convencidos. Y estos dos años nadie le ha discutido nada. El grupo siempre ha ido adelante con todo lo que ha hecho Milla. Además, desde que entré, siempre se decía que era un grupo para pasarlo bien, que las expectativas de concurso eran nulas en cuanto a premios… Y fíjate, seguro que si alguien le discutiese algo, sabiendo cómo es Milla, se lo explicaría de tal manera que al final lo defenderías a muerte. Es un “lia lia” (risas).

Es un grupo extraño, curioso, variopinto, peculiar o quizá tú lo puedas definir mejor que yo, con gente que viene de antiguo y gente de la nueva hornada. ¿Cómo convivís gente con una visión tan amplia (en cuanto a años) del carnaval?
Lo llevamos bastante bien, todos opinamos y damos nuestra visión. Y todas son validas. Además hablamos poco de carnaval. Yo creo que lo bueno de este grupo es que somos gente que nos conocemos de siempre y somos más amigos que otra cosa. Estos cuatro años (contando ya 2012), salvo un poco cuando Que mienta si muero, no hemos tenido follones.

Como aficionado, ¿cómo ves la modalidad en la que compites?
Si te soy sincero y no nos comparamos con un carnaval al que estamos bastante acostumbrados a compararnos —cuando no deberíamos—, la veo bastante bien, año tras año aparece algún grupo nuevo y si logran aguantar el nivel subirá; no se trata de llegar y pegar, se trata de ir año tras año subiendo el nivel y con la cantidad de chirigotas que hay más las nuevas que aparecen cada año, creo que la modalidad de la chirigota ahora mismo es la más competitiva en términos de concurso. Y que conste que a mí siempre me ha tirado más la comparsa (risas).

¿Recuerdas algunas comparsas que te hayan ‘llegado’ especialmente?
Soy de Pescadería, y creo que empecé a escuchar comparsas con ‘Dando guerra’. En Almería hay dos que me encantan, una es ‘Aprendiz de poeta’ y otra es ‘Pacto de lobos’. Yo empecé a escuchar comparsas gracias al Domi, que este año, por cierto, sale en la chirigota de Raúl Redondo.

Y con esas credenciales vas y terminas en una chirigota y encima de fuera de Pescadería
(Risas). Me cuesta creerlo hasta a mí. Aunque llevaba desde los cuatro años saliendo en la chirigota de los niños de la Traíña, yo no me veía en una chirigota, lo que pasa que al año siguiente de ‘La terraza de los sueños’ Manolo Barrios quiso sacar una y empezamos a ensayar. Al final, lo que pasa, por una cosa u otra paramos los ensayos y Laura se lo contó a su hermano (Milla), luego me lo encontré una noche, me propuso ir al ensayo y ahí empezó todo.

El año de ‘Espejo público’ te echaste el grupo a la espalda, como quien dice, y llevaste casi todo el peso de la actuación ¿fue difícil lidiar con el público, al que conseguiste poner de pie y que te siguiera a todo cuanto decías?
La verdad es que sí. Mira, tío, la mitad de las cosas que decía eran improvisadas, sólo sabía que tenía que dar los premios, así que entre los nervios, la voz de camionero y que alguna gente del público no va a divertirse —que era de lo que se trataba— pues me costó. Eso sí, hubo muchísima gente que a la primera se pusieron de pie. Yo entiendo que la gente vaya a animar a un grupo pero ya que te puedes divertir también, habrá que aprovechar, ¿no? Lo mejor de todo es que hasta me llegaron a acusar en un foro de que les había puesto una pistola en la cabeza al público para que se levantara, cuando lo mas “cabrón” que dije fue algo como “venga, levantaos los de otros grupos, que luego Enrique os dará un bocadillo de mortadela”.

Vosotros, hasta ahora, lo teníais fácil con poco que hicierais, como erais un grupo nuevo, sorprendíais pero como bien dices, no se trata de llegar sino de mantenerse. ¿Asumís esa responsabilidad o es preferible sacar un repertorio sin pensar en eso?
Yo no le diría al Milla ‘esto no le va a gustar al público’, le diría ‘esto no me gusta a mí’. Más que nada porque creo que hasta ahora todo el repertorio que ha sacado nos ha gustado a todos los del grupo y ha gustado a muchísima gente. Yo he visto cantar a Edu Centeno (en que hace las entrevistas para interalmería entre bambalinas) la presentación de ‘Odio la música’, cuando la mitad del grupo ni se la sabia (risas). Si el repertorio gusta al grupo eso se transmite a la gente y hay más probabilidad de que al público le guste. Luego ya como dicen, para gustos colores. Creo que Milla se exige a si mismo sacar un repertorio a la altura de estos que ha sacado, y año tras año lo consigue desde mi punto de vista.

Ya sé que no os preocupan los premios pero ¿os preocupan los premios?
Habrá mucha gente suelta en los grupos a la que le dé igual pero, la mayoría no ensayarían tantos días si no les preocupasen los premios. ¿Que si me preocupan los premios? No me quitan el sueño, la verdad. ¿Qué si quiero ganarlos? Si me presento a un concurso en el que el rato que cantas encima de las tablas es el ‘peor’ rato que pasas en carnaval, pues sinceramente sí quiero ganarlos.

¿En todos estos años saliendo te has quedado con ganas de cantarle a algo?
Supongo que me faltarán miles de temas por cantar, y cuanto más tiempo pase, más me faltarán pues salen otras cosas distintas. De todas formas, sinceramente, quitando las injusticias y la actualidad, le hubiese querido cantar a una persona bastante importante en lo que llevo de vida y en lo que vendrá, pero su nombre me lo guardo. También me gustaría cantarle hoy un pasodoble al PP a ver si no nos hunden más (risas).

Al concurso le falta frescura en cuanto a temas; da la sensación de que se prefiere cantar a lo que ya han cantado otros antes que manifestar las propias inquietudes, cosa en la que afortunadamente no cae tu chirigota (y quien dice temas, dice tipos) ¿le ves tope a la creatividad del grupo?
La chirigota tiene la gran suerte de contar con Milla, que es un tío que se come la cabeza a más no poder. Todos los años piensas qué va a traer ahora y te trae algo que te gusta y, encima, es algo fuera de lo común. De todas formas te digo que este año la idea del tipo es de Christian. Sin el Milla esta chirigota caería en más de lo mismo, sinceramente. Hay gente que lleva muchos años saliendo en carnaval, pero todos tienen el pensamiento de chirigota típica, Milla siempre intenta ir más allá; no sé hasta cuanto le durará la creatividad a este grupo pero me da a mí que si un año Milla decide parar, la creatividad se verá bastante afectada.

Milla pasó de autor (que escribía y miraba) a autor y componente, ¿cómo es la relación con el padre de la criatura?
Es quisquilloso, pero se opina con libertad. Es quisquilloso en plan que tú quieres cambiar un “de” por un “y” y no hay manera. Claro, luego él te empieza a explicar que si cambias esto la historia cambia, lo que dices no tiene sentido y así hasta que te convence. De todas formas te puedo asegurar que se puede opinar libremente y la prueba está en este año, con ‘Odio la música’, cambiamos la presentación tres veces porque a componentes no les gustaba, hasta que trajo una que nos gustó a todos.

Como aficionado, ¿qué te parecen las decisiones del jurado?
De 0 a 10 yo le pondría un 8, más o menos. Hay algunas veces que la fastidian pero la mayoría de las veces aciertan, aunque a muchos no les guste.

Dices que actuar en las tablas del Maestro Padilla es el ‘peor’ rato de todo el carnaval, ¿qué echas en falta en el concurso que te ofrece la calle?
Creo que lo que ofrece la calle no te lo puede ofrecer el concurso. A la calle vas tranquilo, te puedes hartar de cantar, de contar chistes y vas sin nervios. Eso sí, el concurso ofrece otras cosas que en la calle no he sentido. En el concurso, como dice un pasodoble de ‘Pa gustos colores’, con el disfraz me he sentido el hombre más grande del mundo.

¿Qué te ha dado el carnaval?
Sobre todo amigos. Llevo desde los cuatro años en este mundo y, prácticamente, la mayoría de mis amigos han estado vinculados al carnaval de alguna forma; sólo recuerdo un año que me jodió, que fue un año que estuve ensayando hasta el 19 de diciembre y ese día se rompió el grupo, Ese año iba a salir con el Potito por primera vez, pero la mayoría de veces me ha dado muchas alegrías. Además, me tiene ocupado todo el año, cosa que se agradece cuando uno está parado (risas). ¡Pero lo que más me ha dado han sido resacas!

¿A quién admiras?
A Manolo Barrios, flipé cuando lo escuché por primera vez, y cuando leí lo que escribía, igual. También, cómo no, a Milla; hace comparsas, chirigotas y todo descaradamente bien.

Durante el carnaval, ¿te da tiempo a seguir el trabajo de otra gente?
Pues hay años que por desgracia hay grupos a los que ni escucho. Intento escucharlos todos en el concurso, y no es por si son mejores o no, sino porque es la única oportunidad de verlos, luego en la calle escucho a los que coinciden en sitios con nosotros. Luego hay muchos grupos, sobre todo en Pescadería, que sí tengo ocasión de ver en el Brisa o en el Cator, porque nosotros no solemos actuar entre semana (por lo menos hasta el jueves). Pero poco más.

Desde adentro, a todos nos encanta lo que presentamos pero si no salieras, si estuvieras sentado en el patio de butacas y saliera tu chirigota, ¿te gustaría?
Pues no sé qué decirte. Por lo que veo en el público desde el escenario creo que sí, porque a mí una chirigota me da igual cómo cante mientras se entienda y tenga gracia. Eso sí, creo que si yo no hubiese salido en chirigota ningún año no vería ninguna, como te he dicho me tira más la comparsa y hasta que Manolo Barrios no me propuso salir en una no empecé a interesarme por ellas.

¿Y tú, te gustarías tú? Pese a que en ‘Que muera si miento’ o en ‘Odio la música’ tu papel no ha sido tan protagonista eres de los más desenfadados del grupo
Sinceramente, el año que menos me gustaría a mí mismo habría sido el primero. No me gusta ese protagonismo, la verdad, pero alguien tenía que hacerlo y decidieron que fuera yo, así que acepté porque el Milla tampoco se quería comer ese marrón. Los demás años sí, porque no destacaba y eso me gusta. Prefiero que se hable del grupo a que se hable de mí, aunque no lo parezca. Por decirlo de alguna forma, soy bastante bipolar, en carnaval me gusta hacer el bufón pero luego hay momentos en los que soy bastante antisocial, la verdad.

Digamos que eres la cara de la chirigota...
Tantos años saliendo en Pescadería significa muchísimos amigos de allí y ya sabes quienes son los que más jalean; prácticamente me conocen todos, incluidos los que más gritan, así que para mí las caras de la chirigota son Milla, Juanjo y Juanma Fortún.

¿Al lado de quién te gustaría cantar?
Me has hecho dudar. De las personas con las que no he cantado, con mi hermano, pero para ello tendría que gustarle el carnaval. Del carnaval, al lado del Papi, que siempre ha sido uno de los que más me ha gustado cómo canta.

Eres joven aunque llevas desde muy pequeño en la fiesta y por eso quizá puedas tener una sensación de llevar mucho en esto del carnaval pero, ¿cómo te ves en el futuro?
Me veo como Bustelo (risas). No sé, estos dos años para atrás, no me apetecía ir a ensayar ningún día pero tampoco quería dejarlo, este año ya sí que voy a todos los ensayos con ganas, pero ahora no me veo ni descansando ni dejándolo ni nada. Quizá el año que el grupo deje de salir me tome uno de descanso pero, sinceramente, y conociéndome, lo dudo muchísimo.

¿Conclusión a la que yo llego? Que se ve disfrutando de la fiesta. ¿Qué se le apetece salir? Saldrá. ¿Qué se le apetece no salir? No saldrá. ¿Qué se le apetece ensayar? Ensayará. ¿Qué no se le apetece ensayar? No ensayará. Sólo faltaría que para participar de la fiesta de la libertad uno tuviera que renunciar, precisamente a serlo.
Veinte años de carnaval nos sirven para hablar con Damián Giménez, un autor que renovó la comparsa en Almería. Hablamos durante un ensayo en el muelle de levante a las puertas del sorteo; no se sabe bien si la comparsa se le ha hecho mayor de edad este año o él, como autor firma como una terna exacta y precisa el mejor repertorio de la Traíña en el concurso.

Porque hablar con Damián supone hacerlo también, aunque no estén, con los hermanos Onofre y Nono Cortés, pilares de la comparsa de la Traíña que más éxitos ha cosechado y artífices junto a otros nombres que también salen en esta conversación del sostenimiento de esta fiesta que Damián ha visto evolucionar.



Fotografías realizadas por José Antonio Peralta durante un ensayo de 'La batalla de papel'






Como autor firmo una comparsa que es de todos y cada uno de los que han pasado por ella


Resume estos 20 años con una sola palabra.
Vida. Mi vida.

¿Cuál ha sido la decisión más injusta que te ha tocado 'vivir'?
Esta comparsa nunca se ha visto afectada por ninguna injusticia. Lo que sí he visto como aficionado han sido demasiados errores sobre todo en la modalidad de chirigotas pero siempre he respetado y respetaré a las personas que se sientan en este concurso de Almería hagan lo que hagan. El que se somete a un jurado tiene que estar dispuesto a todo lo que pueda pasar y el día que no respete eso dejaré de salir.

¿Cómo ves el concurso?
El concurso lo veo como una lucha de superación. Cada grupo que va creo que ensaya sólo para estar preparado para ese evento y eso tiene cosas buenas pero también malas. Es bueno porque ayuda a superarse y eso trae una mayor calidad pero es malo cuando lo enfocamos sólo para eso y no disfrutamos lo demás.

¿Qué tipo es el que más te ha gustado en este tiempo?
De los que he defendido ha sido, sin duda, el de 'Recuerdo y fantasía', de Chiquero y de los que he visto el que más me impresionó fue el de 'Dependiendo de ti'. Fue la primera comparsa que vi.

Como autor es más que notable tu trayectoria pero me gustaría saber cómo viviste los años en los que fuiste intérprete, en los que defendías repertorios escritos por otros. ¿Sabías que algún día terminarías siendo tú el autor o ni te lo planteabas?
Yo era de los típicos que defendían a muerte lo que cantaban aunque con el tiempo me di cuenta de que tenía mucha fe (risas). De todos modos hoy sigo cantando aquellas letras con las que aprendí porque es bueno que la gente sepa quén es y de dónde viene. Le debemos gratitud y un respeto a los que en su día nos enseñaron.

Se te acusaba de ir a 'remolque' de Martínez Ares con tipos muy similares pero Martínez Ares se retiró y tú has seguido sacando comparsas...
Siempre es importante que te comparen con alguien, sobre todo si es con el autor que más me ha transmitido en el carnaval de Cádiz pero te digo una cosa: si comparamos todos los tipos y todas las ideas de este Carnaval todo se parece a algo. No hay más remedio. Para eso está el sello de cada uno; da igual el tipo. La idea y lo que transmites es lo que no debe parecerse.

Hablando de 'parecer', has salido con los que se pueden considerar padres de la comparsa tal y como la conocemos actualmente; empezaste con Pepe Chiquero y fuiste rival de Paco López que ahora sale en tu comparsa... ¿en qué te pareces a ellos? ¿Qué has aprendido de cada uno?
De los dos he aprendido lo más importante: la humildad y el saber que este carnaval en el que estamos inmersos necesita constancia. Constancia y trabajo para que dentro de muy poco podamos igualarnos a carnavales como el de Málaga o Huelva. Pepe Chiquero ha sido mi maestro, me ha educado, me ha transmitido el empuje, las ganas. Es un luchador al que le encanta esta fiesta. De Paco, por su parte, he aprendido lo que siempre ha demostrado: humildad y respeto hacia todos los grupos y un corazón enorme que no le cabe en el pecho.
Pero no sería justo olvidarme de los años compartidos con la que es sin duda la madre de este carnaval y una de las responsables de que hoy en día la cantera del Carnaval sea un hecho. Hablo de Paquitina Pomedio de la que me quedo con su forma de trabajar con la gente y la forma de tratarla; cómo motivaba y cómo conseguía que cada uno de los que estábamos en sus grupos nos sintiéramos importantes. Ella siempre los defendía a muerte. Creo que el día que acepte el pregón se saldará una deuda.

¿Qué año es el que más satisfacciones te has llevado?
Sin duda alguna la primera vez que esta comparsa ganó el primer premio. No fue por el hecho de ganarlo sino por lo que pasó después y es que todo siguió igual, como si no pasara nada. Nadie se lo creyó ni presumió, al contrario, todos han seguido con la filosofía de pasárselo bien y si ganas, saber llevarlo con humildad.

A lo bueno se acostumbra uno fácilmente pero después de ‘Siete mares’ no has vuelto a llevarte un primero... ¿Llega a minar?
(Risas) Te equivocas, después de 'Siete mares' vino otro primer premio con 'El cargadero' pero te contestaré: para mi no hay mayor satisfacción que la de salir cada año, ¡con lo que cuesta! Y si luego te dan como si te quitan saber llevarlo y aceptarlo porque para eso te "sometes" a un concurso. Otra cosa es que el público, la gente de la calle o tus seguidores te digan que no vales o que les has defraudado pero eso, hoy por hoy (y espero que siga siempre así) no nos ha pasado. La gente que realmente sabe de qué va esto sigue reconociendo la labor de este grupo y eso es con lo que me quedo y el no ganar primeros premios nos sirve para ir mejorando. O eso creo (risas).

Todos estos años has conformado una terna junto a Onofre y Nono Cortés pero a ojos de los aficionados siempre has aparecido tú como referente. Esta pregunta se la tendría que hacer a ellos y no a ti pero... ¿cómo crees que llevan estar a la sombra (y no me refiero a que estén en la cárcel)?
(Risas) Creo que tanto ellos como yo tenemos clara una cosa: que somos una sola persona, que el nombre de esta comparsa es el de la comparsa de la Traíña y que todos los que nos conocen lo saben. Y eso es lo que hace a este grupo tan especial. Yo los conocí en 1997 y desde entonces no nos hemos separado ni como carnavaleros ni como hermanos que eso es lo que son para mi. Siempre ha habido alguna broma sobre este tema pero los nombres están para simplificar las cosas; por eso llaman a este grupo la comparsa de Damián pero en realidad esta comparsa es de todos y cada uno de los que han pasado por ella.

¿Te has parado a echar cuentas de cuántos?
Me acuerdo de todos y cada uno de ellos. El número exacto no lo sé pero me acuerdo de todos porque, como te decía, estén o no estén seguimos siendo amigos.

Se hace cierto entonces lo de 'La cantera'.
Sí, lo de 'La cantera' surgió para ponerle nombre a la peña, que tristemente está cerrada.

¿Seguimos haciendo un poquito de historia con 'Tuareg', 'La ley seca' y aquellos grupos?
Buenos recuerdos. 'La ley seca' fue mi primer premio en comparsa y eso no lo olvidaré nunca. Después vino otro premio con 'Canela y clavo' pero no son los premios con lo que me quedo sino con la gente que en esos momentos me educaba y protegía. Aquella gente que me enseñaba. Uno de ellos fue y es mi gran padrino en esto, Antonio Navarro Nono, —'el chiquitillo al lado de Chiquero' como le decían— (risas). Pero ese chiquitillo fue el que me metió en esto, fue mi maestro en el trabajo y mi padre en el carnaval y aún tengo la suerte de que me acompañe cada año haciéndonos el forillo. Me quedo con eso, con la gente que me crió y que tanto recuerdo.

¿Cuánto ha cambiado el carnaval en estos 20 años?
Pues en realidad el carnaval en si no ha cambiado mucho. Los que hemos cambiado hemos sido los carnavaleros que tenemos un concepto equivocado de lo que es esta fiesta. Cuando empecé me causó una gran impresión la fiesta de la haba. Era 1990 y ese año se celebró en la Rambla, frente a la Audiencia provincial y aquello estaba a reventar de gente. Los grupos estábamos en un segundo plano. Yo me quedé mirando aquello y era una estampa preciosa ver toda la Rambla llena de gente en la cola para las habas. Sin embargo ahora la mayoría de los que estamos en esto parece que estamos más pendientes de que nos miren a nosotros.

Has asistido al declive de la calle. ¿Posees las claves para revitalizarla?
La clave está en escuchar a la gente de la calle y darnos cuenta de que ellos son los protagonistas de esta historia. Y nosotros quitarnos la vergüenza cada vez que bajamos del escenario y divertirnos con la gente que está allí para que entre todos volvamos a reavivar esa magia que había antes. Parecemos tan artistas que la gente se asusta y eso creo que es un fallo nuestro.

En estos años has cantado primero en el Cervantes y ahora en el Maestro Padilla. ¿Volverías al Cervantes?
Claro. Creo que ese es el sitio que le corresponde a este concurso para el bien nuestro y de los aficionados pero siempre y cuando esté en condiciones para su uso. El Cervantes para mi es mi primer concurso, mis primeros nervios. Esos pasillos escondidos, ese misterio, una convivencia enorme con todos los que estábamos allí. Recuerdo a 'Las acelgueras'. Ese ha sido y será el sitio más bonito en el que he cantado sin duda alguna.

¿Y qué ha sido lo más bonito a lo que le has cantado?
Lo más bonito ha sido poder cantar por primera vez un pasodoble a las mujeres tras conseguir el primer premio. Era una cuenta pendiente que tenía este concurso después de tanto esfuerzo de ellas y de todas y cada una de las mujeres que las habían precedido. También recuerdo con cariño un pasodoble que me hizo comprender porqué me gustaba esto; fue un pasodoble que cantaba en 1987 la comparsa de Pepe Chiquero 'La gran reserva' y que llevaba por título 'Brilla en el Mediterráneo'.

¿El año que peor lo has pasado?
Si te soy sincero fue el año de 'Corazón de piedra' (risas). Yo venía de la escuela de Chiquero que con cuatro acordes completábamos un repertorio y de golpe me encuentro con una guitarra que no sabía que tuviera tanta variedad de notas. La culpa fue de mi segundo maestro, Onofre Cortés, que no se dónde sacaba tantas notas y por eso me tiré cinco meses ensayando y no hubo manera de que me aprendiera el repertorio. Así que imagínate cómo lo pasé. Este año, por cierto, me está pasando lo mismo... ¡malditas sostenidas! (risas).

En estos 20 años, siempre con un instrumento en las manos... ¿no?
Sí, menos cuando salía en la chirigota de Paquitina y uno con Chiquero, con 'Recuerdo y fantasía'. Los demás sí. Empecé con la caja y en 1996 cogí por primera vez una guitarra. No te lo vas a creer pero mi padre es músico y encima guitarrista pero el pobre no tenía tiempo para enseñarme así que aprendí poco a poco. Y por obligación, que como esto siga así nos van a contratar a los guitarras para salir en todos los grupos (risas). Yo no sé lo que le pasa a la generación de ahora que le ha dado por hacer figuritas ¡y nos estamos quedando sin guitarras!

¿Ha cambiado la manera de cantar en estos años? ¿Se canta más alto ahora, se cuida más la afinación o es igual?
Esto ha dado un vuelco enorme. Cantar más alto que antiguamente es imposible porque aquello no era cantar sino ver quién gritaba más (risas). Ya en serio, la verdad es que ahora se cuida más esa faceta. Tenemos gente que nos aconseja, que se preocupa de la afinación del grupo. Eso lo hemos aprendido de Cádiz. Yo creía que un segunda era alguien que jugaba en el Poli Ejido (risas). Pero, bueno, todo se aprende y considero que lo que ahora nos falta es intentar no imitar tanto a las voces de Cádiz y tener las nuestras propias. Nunca vamos a llegar al nivel de las comparsas punteras de Cádiz por una sencilla razón: aquí faltan artistas. No sé si me explico.

No...
En Cádiz, como no hay trabajo, todo el mundo canta y baila y toca algún instrumento para ganarse la vida. Le das una patada a una piedra y sale un contralto o un punteao pero aquí le das una patada a una piedra y sale un tomate RAF (risas).

¿Te puedes creer que yo he escuchado esa misma teoría pero sobre Pescadería?
¡No fastidies! (risas). Es cierto, pero a menor escala; aquí lo que hay es mucha afición pero también faltan músicos. Ya te digo, la gente de ahora solo quiere ir en la primera fila haciendo voces. La escuela de Onofre, Marín o Ainara se está acabando. Eso sí, para hacer una vocecita están todos (risas). Uno de los problemas más graves que veo a medio plazo es, como te decía, que no quedan guitarras, que la gente no quiere aprender y eso va a pasar factura de aquí a un tiempo.

No te voy a preguntar lo que aporta la Traíña al carnaval porque cada año lo podemos ver sino todo lo contrario: ¿qué crees que le aporta el carnaval a la Traíña o al barrio (si es que no son la misma cosa)?
Entretenimiento, educación, estar fuera de la calle. Es una manera de conocer a gente y hacer amigos porque, aunque luego no sigamos juntos, siempre seguimos siendo amigos. También aporta un respeto ganado a pulso y que por primera vez no se mire al barrio de Pescadería como un barrio marginal. Cuando en carnaval aparece el barrio de Pescadería se ve eso, respeto y admiración por su trabajo.

¿Y a ti qué te ha aportado media vida en la Traíña?
Me ha aportado el sentirme querido, admirado, respetado. Y eso es lo que me hace seguir no 20 años ¡sino hasta que el cuerpo aguante! También he aprendido que esta asociación -la que trabaja en carnaval- está rodeada de buena gente. Gente humilde y trabajadora que no es dueña de nada pero que comparte todo lo que tiene. Sus grupos son pura familia y eso es lo que hace de este sitio algo tan especial.

No sé si tendrás la misma percepción que yo: la comparsa en Almería cambió el año de 'Dando guerra'.
Eso no lo sé. Lo que sí sé es que a partir de entonces muchas comparsas cambiaron la forma de trabajar y muchos jóvenes se atrevieron a salir. Porque lo que les faltaba a las comparsas en Almería era eso, gente joven y con ideas nuevas. Eso fue lo que pasó. Y eso que la historia de aquella comparsa es un tanto peculiar. Al que se la cuento ni se lo cree.

Cuenta esa historia.
Después de haber ganado por primera vez en chirigotas con 'Los Cartoons' yo tenía ganas de volver a la que es mi debilidad, la comparsa. En la chirigota estábamos gente como Nono y Onofre Cortés, Manolo Barrios, Bartolo o El Papi que en aquel momento era un chavalillo de la cantera. También estaba la comparsa de 'El sereno' de la que también salió gente como Javi Arjona, Antonio Mahoney o Antoñillo El Ace y que fuimos los que decidimos formar una comparsa para el año siguiente que se llamaría 'Al-haud'. La dirigía Manolo Barrios y empezó con unas expectativas realmente buenas pero tuvo un pronto final. En noviembre se tomó la decisión de no seguir. Faltaban apenas dos meses para el carnaval y esa misma noche un servidor se ofreció a salir costara lo que costara. Así que con la ayuda de todos salió adelante 'Dando guerra'.

¿Cuántas letras te ha echado para atrás el grupo cuando las has llevado a los ensayos?
Así, de memoria, creo que ninguna porque siempre trato de que lo que llevo ya esté matizado y correcto. Siempre hay alguna frase o una palabra que no cuadra con la música o que no rima pero hasta ahora ha gustado todo lo que he llevado. No les queda más remedio (risas). Lo que sí suele pasar es que hay letras que al final no se cantan o se dejan en el olvido porque a los señores no les da tiempo de aprendérselas, pero siempre quedan los libretos. Lo que peor llevo es cuando eligen las que van al concurso, porque siempre hay diferentes opiniones. De todas formas todo lo que se ensaya está para cantarlo. A unos les gustará más que a otros, eso está claro. Hay gente que, incluso, no entiende lo que dice el pasodoble o la cuarteta en cuestión pero creo que lo que he escrito hasta ahora es entendible y, gracias a Dios, les gusta así que, como te decía, no me han echado para atrás ninguna letra.

¿Sobre qué podría tratar la letra que nunca escribirás?
Nunca escribiré letras racistas ni xenófobas. Nunca hablaré de mis compañeros para descalificarlos sean del grupo que sean y nunca escribiré para hablar de mi; para eso están mis amigos. Nunca escribiré a Cádiz ni a su carnaval aunque sí lo compare cuando estemos preparados y, sobre todo, nunca escribiré a nadie que se le ocurra hablar mal de mi o de mi grupo.

¿Y cómo llevas que otros sí hayan escrito de ti... Y otros sí hayan hablado mal de ti... Y otros sí te hayan descalificado...?
Pues lo llevo como debe de llevarse: con la cabeza bien alta de saber que yo nunca lo haré. Y, sobre todo, seguir como hasta ahora: cuando alguien tenga algo que decirme, que me lo diga a la cara y lo debatimos amistosamente. La gente que escribe para despreciar a sus compañeros creo que se equivoca aunque haya aficionados a los que les guste esta clase de polémicas.

Las polémicas en torno a los grupos no han cambiado en 20 años... ¿o sí?
Ahora las polémicas son más entre los allegados o 'fans' que entre los propios grupos. Aunque también es cierto que en los grupos siempre hay algún despistado al que le gusta criticar u ofender a los otros grupos pero sobre eso no podemos hacer nada. Yo lo que intento siempre es educar a todo el que entre a respetar al resto de grupos. Ese ha sido siempre mi papel en este grupo. Y mientras esté con nosotros es una norma a seguir.

¿Qué sientes que te haya faltado hacer en estos veinte años de carnaval?
Lo más importante: seguir aprendiendo. Y, sobre todo, salir en un cuarteto (risas).

¿Algún día lo veremos?
Yo creo que sí porque lo que me gusta al final lo hago y, además, ya hice yo mis pinitos interpretativos haciendo del Leonardo de 'Bodas de sangre' y creo que no se me daría mal. Lo malo es el concepto que tiene la gente de mi, que a lo mejor no lo aceptaría.










Hablamos con Miguel Moreno Ruíz Milla, autor que tras escribir para comparsa durante seis años cambia de modalidad y lo hace para una chirigota: Espejo público, que ha protagonizado la sorpresa del concurso al colarse en la final. Cuando hablamos con él acaba de actuar su chirigota y aún no se conoce el fallo del jurado.




Estamos llenando el Carnaval de elementos distractores y nos estamos olvidando de decir la verdad


¿Por qué este cambio?
Después de seis años escribiendo para comparsa, con buenos resultados personales (no me baso en los premios porque no los hay), me ofrecieron este tema, cambiar de modalidad y me pareció bien porque me estoy dando cuenta de que está cambiando mucho el carnaval tradicional al carnaval contemporáneo.

¿En qué consiste ese cambio?
El carnaval tradicional se basa en el mensaje, en la crítica, en la ironía, en decir la verdad mientras que el carnaval contemporáneo se basa en un punteo bueno, en una voz afinada, un compás y un contratiempo, una segunda bien metida y siete millones de elementos distractores que están haciendo que se distraiga la gente y se están llevando al terreno equivocado el carnaval. El carnaval no se trata de llevar un grupo afinado. ¡Eso nunca se ha hecho! Las cosas se tienen que entender. Está muy bien que el grupo suene bien pero ahora le damos mucha importancia a eso cuando el grupo lo que tiene es que decir la verdad y revelarse porque es la única oportunidad que tenemos. Y si la desaprovechamos y nos preocupamos más de meter un buen punteo, una buena primera fila..., lo que estamos haciendo es irnos al bando de la gente que nos está puntuando, irnos al bando de la gente que nos está poniendo los días y las horas para cantar y que nos está señalando los recorridos de una cabalgata y entonces no estamos haciendo carnaval: estamos haciendo politiqueo.

Tanto tiempo en la modalidad 'seria' y esa denuncia vienes a hacerla en una chirigota...
Se puede hacer en ambas, para qué nos vamos a engañar. Antes, de forma errónea, pensaba que a la hora de escribir para comparsa tenía que ser más correcto. Luego comprendí que no es así porque estaba entrando en el juego de 'ellos'. Eso no quita para que la crítica, cuando la he tenido que hacer, la haya hecho. ¿Que me he equivocado antes y en comparsa lo he dicho de otra forma más extraña o más difícil? Puede ser que haya cometido ese error y mucha gente no haya entendido ese mensaje.

Un autor peculiar que, desde que empezaste, has tratado temas no muy habituales y ahora, además, temas políticos a nivel internacional como el que acabamos de escuchar dedicado a Obama. ¿Cómo ves salirse de Almería para escribir?
Es complicado porque aquí se entra en una rutina, en una espiral que si no abres los ojos para ser consciente ya es demasiado tarde porque entras en el juego de Almería, Almería y Almería. Aquí vamos por el camino de la crítica superficial. Yo escucho mucha crítica en el concurso pero no una crítica profunda. Aquí se moja uno pero se moja las manos; no se tira.

La gente no se complica la vida. Si yo ya tengo mis pasodobles que si al maltrato que si a lo otro, ¿para qué voy a tratar este tema de Obama? Cuando es un tema que viene al día y que es importante y relevante para todos. Si la gente se preocupara de verdad lo tratarían y estaría ahí pero hay que tener voluntad. No sólo el que tiene dinero da; hay que tener voluntad de darlo. Voluntad para dar ese paso.

Se te ha podido ver con algún grupo en la calle pero en el Maestro Padilla ha sido la primera vez. ¿Qué tal la experiencia?
Diferente. Estaba acostumbrado a pasar nervios días antes y el mismo día, entre bambalinas. Este año, en tiempo ha sido igual pero en intensidad se sumaba algo más y tenía dos caminos: amargarme o echarle cara y olvidarme del tema. Yo me podía poner ahí en plan comparsista y ponerme serio pero le eché cara como en el carnaval de antes...

El estribillo, de lo mejor que he escuchado en mis años de carnaval
Pues no sé si será mejor o peor pero fiel a la realidad sí que es. Que al final son los grupos los que están escuchando al público.

¿Consideras que el patio de butacas está comprado?
Entre comillas. Si hay una persona que compra 300 entradas no se las puede negar nadie. Otra cosa es que esas 300 entradas sean tan partidistas que traten de no aplaudir a sus rivales. Lo que no es normal es que los chirigoteros aplaudan a los comparsistas y los comparsistas aplaudan a los chirigoteros pero que entre ellos no se aplaudan. Y eso lo vemos todos.

¿Hay repertorio previsto por si hay que cantar dos veces?
Hay cuplés y pasodobles a la misma altura o quizá más que los que se han cantado hoy. Y si tenemos oportunidad, o si nos dejan, si el jurado se equivoca (risas), yo creo que la gente lo va a pasar bien.

















Hablamos con Ángel Peñalver Hernández El Peña, autor de la música y director de la comparsa Los Renuentes que ha presentado junto a José Antonio Marín Estévez. Acaba de actuar con su comparsa y atiende a nuestras preguntas.




La comparsa lleva un tiempo siendo de Almería pero ¿por qué no una comparsa de la provincia?



Después de tantos años en chirigota, ¿por qué una comparsa?
Sobre todo por el estilo. Por lo menos decir que fuera de Almería capital se hacen comparsas y que se puede sacar un grupo tan buenos como los de aquí. La comparsa lleva un tiempo siendo de Almería y los que vemos el Carnaval desde la provincia decíamos, ¿y por qué no una comparsa? Mira Roquetas: cuatro chirigotas, en La mojonera, otra... ¿Cuándo iba a llegar el momento de una comparsa? Porque estaba antes la de la Mojonera pero es otra historia. Y fue viendo el ensayo de otra comparsa cuando decidimos sacarla.

¿En lo musical qué ventajas ofrece la comparsa?
La dificultad era mayor porque el nivel de Almería está fuerte y hay que venir compactado. El tema era igualar en ejecución al resto de los grupos que hay y luego ya confiar en nuestro repertorio, que gustase más que otros. En lo musical, para los que llegamos al carnaval desde la música es mucho más enriquecedor porque te da pie a hacer muchas más cosas. No solamente a la guitarra; también a las voces, la manera de ver los acordes... Le da mucho más color que la chirigota.

¿Hay intención de continuar?
La intención es seguir siempre que se pueda. Yo he estado unos años fuera; si sigo por aquí, seguiré con el grupo. Además muchas de la cosas que hemos hecho han sido pensando en el futuro. Los grupos, se va viendo año tras año, van haciendo grupo y suenan más compactados. Y cuando te pones el segundo año ya sabes lo que uno puede dar, lo que puedes pedir y la gente va acostumbrándose a escucharse y vas mejorando.

Centrándonos en el trabajo de este año...
Hemos confiado en el estilo que nos ha gustado, de música cañerita, fresquita, sabores ligeritos, pasodobles no muy largos y sin enrevesarlos hasta que la gente diga '¿esto qué es? No me he enterado', intentando que los cuplés sean graciosos (a veces sale y a veces no) y el popurrí corto y ligerito. No nos gustan los popurís largos.

El popurrí, que lleva una cuarteta simpaticona...
Esa y la de la introducción de la presentación es la única que no es propia. Está sacada de una milonga de los años 40 que se llama así: 'Se dice de mi' en la que una mujer cuenta que se dice de ella que si es fea pero eso es porque no la han visto a ella en acción. Se lo comenté a Marín, le gustó y dijo de meterla. Como en esto del Carnaval siempre se está con los cuchicheos, hemos preferido llevarlo riéndonos de nosotros irónicamente a llevarlo dando directamente. Es el estilo que nos gusta de popurrís. Nosotros no vamos a cantar flamenco ni alegrías porque no sabemos cantarlas. Además, porqué las comparsas no pueden llevar cosas alegres y simpaticonas. ¿Por qué sólo cosas tristonas? ¿Por qué no hacer un popurrí con algo de cachondeo, cortito, animao?

La semana pasada me comenta una amiga: uff, ahora escuchar un popurrí de comparsa, con lo poco que me gusta. Y a la mitad se sorprendío. El popurrí dura siete minutos y medio; se hace cortito, se hace ameno. Que no veamos dar cabezás con el de alante (risas).

¿Qué aporta este tipo a la música?
El tipo está sacado de los libros de Tolkien. Cuando aparecieron los hombres le crearon una tierra donde vivir con los elfos eternamente y entonces hubo un grupo de elfos que no hicieron el viaje y quisieron quedarse con los mortales. Se llamaban 'avari' que significa renuente. Ese era el nombre original pero tú ponías en google 'avari' y te desmontaba el tipo entero. De ahí los renuentes.
En el Universo Imaginario de Tolkien y en la Novela El Silmarillion, Los Avari, "los renuentes, los recusadores", son una de las dos grandes ramas en que se dividen los Elfos.

A diferencia de los Eldar, los Avari rehusaron seguir a los Valar tras su Creación, y por tanto no emprendieron el viaje hacia el Oeste de la Tierra Media. Por ello, permanecieron durante siglos apartados de los acontecimientos que conforman la mayor parte de la obra de J. R. R. Tolkien.

¿Se esperaba mucho de esta comparsa?
Yo creo que no, que de esta comparsa se esperaba poco. Aquí en Almería hay cuatro comparsas que tiene que estar en la final; casi que se da por hecho. Es probable que estén y nosotros veníamos de tapado y no creo que se esperase mucho.

¿Cómo ha respondido el grupo?
El grupo ha sonado mejor de lo que me esperaba. Hasta las últimas tres semanas no ha empezado el grupo a madurar. En el teatro de Adra fue un desastre, en Roquetas otro y ya en la carpa de La Mojonera empezó el grupo a madurar y a coger seguridad y, al final, me ha gustado.

Tú a la guitarra, un lujo menos a la hora de trinar...
A mi no me gusta trinar y tengo un cachondeo con la gente de mi grupo porque me dicen que no trino. ¡Si es que no me gusta! Me dicen que si es que no me llena y siempre digo que para tocar una bandurria me meto en una tuna (risas).

Muchos autores cuando debutan se vacían de tal manera que el segundo año ya empiezan a repetir...
Es cierto. Yo no voy a decir qué va a pasar porque no lo sé pero sí es cierto que cualquier autor tiene ciertos motivos, ciertos acordes que se van a a repetir, que se va a notar. En carnaval lo que hay que intentar es que la música vaya acorde con el tipo. Que si este año vamos de elfos un tanto guerrilleros y el año que viene se escoge un tipo más colorido, que también cambie eso; adaptar la música al tipo.

Tú escribes lo que te gusta escuchar y existen cosas que se van a repetir. Nos pasa a todos. Hasta a los grandes, que escuchas a Sabina y los mismos giros, los mismo acordes. La cabra tira al monte. Mira ayer, la comparsa de Damián me gustó muchísimo. El año pasado vino con un rollo más flamenco, distinto y este año ha vuelto a sus orígenes.

¿Ahora qué esperas?
Yo estoy satisfecho. Mañana que sea lo que Dios quiera; ahora a disfrutar.

Y mañana el jurado decidió que pasara a la Final esta comparsa.

Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que José Alillo pertenece a ese grupo de aficionados al Carnaval en cuyas vivencias, en cuyas palabras, se encuentran las claves y las respuestas a muchas cuestiones. ¿Cómo era el carnaval después de la Transición? De cómo evolucionó hasta lo que hoy tenemos, de lo que se ha ganado pero también de lo que se perdió, de lo que se fue quedando en el camino hablamos hoy con él. Atendemos a sus propuestas; parecen buenas. Descarguémonos de prejuicios un rato y no leamos quién dice las cosas sino qué cosas dice




Fotografías: Juanjo Leal




Para lo que interesa nos fijamos en Cádiz; para lo que no, decimos que esto es Almería



¿Qué le pasa al Carnaval de Almería?

Lo que le pasa es que nos hemos llevado el Carnaval desde un punto que es el centro y al pretender agrandarlo hemos ido picoteando por todos los barrios dejando el centro muerto. Si tú vas echando un grano encima de otro se va agrandando ese granero; si pones un grano aquí, otro allí y lo vas desperdigando, al final el viento llega y se lo lleva todo.

¿Por qué se perdió el gran ambiente de los ochenta?
Cuando empieza el carnaval en los ochenta, el Paseo se ponía a reventar con sus fiestas, sus grupos pero ¿qué es lo que pasa? Los grupos empiezan a crecer y quieren acaparar; nosotros hacemos y deshacemos. Eso es una equivocación. Empezamos a meternos en las fiestas y a pararlas para que nos escuchen, que si eres bueno, vale pero si no, esa fiesta ya no hay quien la levante luego. Los grupos están hechos para lo que están pero no para cortar fiestas pero, a lo que voy: empiezan los grupos a imponerse y con el tiempo el carnaval de la calle va para atrás. Se empieza a incentivar el concurso pero el concurso ya está incentivado; es lo que hay, no hay más. ¡Vamos ya a dejar a los grupos y vamos a intentar luchar por recuperar la calle!

¿Soluciones?
Vamos a intentar otra vez empezar desde un punto; coger ese punto y hacerlo fuerte. Y hoy por hoy el punto fuerte es el centro. Para conseguirlo tenemos que empezar por cambiar de mentalidad: en vez de ‘abrirlo’, que decimos que tenemos un carnaval de un mes (entre comillas), hay que luchar por el carnaval de tres días. Ese carnaval es el viernes la Final (y estoy metiendo el concurso por darle un día más), el sábado la cabalgata (no el domingo por la mañana) y como día fuerte de carnaval, la noche del sábado. Y a partir de ahí empezar a trabajar alrededor de las cosas. El domingo una especie de Domingo de Piñata; no dejarlo al domingo siguiente. Vamos a concentrarlo en esos tres días que ya habrá tiempo con los años de agrandarlo y meterlo en los barrios. Porque el Carnaval se puede seguir luego con los barrios pero, repito, lo fuerte ha de ser esos tres días; con todas las actividades centradas en esos días.

¿Cómo sería ese sábado de carnaval?
Cabalgata por la tarde, pasacalles o como se quiera llamar; pero no se llega a un punto y se termina. La cabalgata es el principio, no el final. Cógete al movimiento vecinal, a los hosteleros, con ASHAL, a todos los colectivos… La gente va donde hay, así que uno de los primeros pasos debe ser involucrar a los hosteleros. Una medida podría ser dejándoles abrir un par de horas más ese sábado a cambio de que se comprometan a hacer fiestas de carnaval en los pubs. Luego que la FEALCA coja a las asociaciones de vecinos con antelación y les diga: el sábado es la cabalgata y tú me vas a tener que llevar una carroza. ¿Cómo? Me da igual, te buscas la vida pero yo quiero una carroza tuya en la cabalgata, con tus niños, tu gente… ¿Por qué? Porque al final de todo va a haber un concurso de carrozas y la mejor se va a llevar X dinero. Pero, claro, para eso hay que pedirle más al Ayuntamiento, no ser tan conformista con lo que te den. Y aparte de las diez carrozas que te ha puesto el Ayuntamiento te encuentras otras 10 carrozas de asociaciones de vecinos. O de un grupo que pueda decir: me presento con una carroza y si le saco un dinero, perfecto. Hay muchas formas de incentivar. Y eso sí: el Paseo cortado como se corta para el pase de moda.

Pero eso choca con la política de los grupos: irse el sábado a concursar a otros sitios
Pero es que los grupos no tiene porqué estar en una cabalgata. Los grupos no tienen que hacer el carnaval de la calle; los grupos están para lo que están. Los grupos han terminado el viernes con su concurso y habrá grupos que luego estén en la calle y grupos que no pero de forma obligatoria. Cuando sí van a estar los grupos va a ser el domingo por la mañana en un carrusel que se va a hacer en el Paseo para que la gente que no los ha escuchado en el Auditorio los pueda escuchar el domingo por la mañana. ¡Ahí es donde tienen que estar los grupos! La cabalgata va por otro lado; la cabalgata es mucha gente disfrazada y carrozas, que la gente se divierta viendo lo que hay. Lo que es una tontería es la presencia obligatoria de los grupos en la cabalgata; que luego no se nos deja cantar en la cabalgata porque se corta y venga a correr. A la cabalgata hay que darle vida de otra forma. Hay que empezar viendo las cosas así si queremos sacar esto adelante.

¿Y el Pregón?
Lo que está claro es que tenemos que tener otro concepto del carnaval; reunificar. Del pregón, por ejemplo, están mal el lugar, la fecha y el sitio. ¿Qué es el pregón? Es el anuncio de la fiesta. ¿No es mejor hacerlo después de la cabalgata en un sitio céntrico?

Después de todo esto, ¿se ve alguna luz al final del túnel?
Yo lo veo muy negro porque, primero, no se puede trabajar y tienes que decir las cosas con cuentagotas.

Con esas ideas merece la pena que dejes de salir un par de años con tu grupo y te presentes a la FEALCA…
No, porque no tengo tiempo. Yo ya lo he dicho muchas veces; si yo tuviera un poquito de tiempo, ya veríamos pero sí te puedo decir que ten por seguro que yo no saldría elegido. Los grupos se han acostumbrado al concurso; yo canto que es lo que me gusta a mi y si encima me puedo llevar un dinero, ya está. Ese es el concurso que tenemos y me conformo con sacar tres letras y sacar un repertorio de cualquier manera…

Entonces el punto de partida de la revitalización del Carnaval pasa por concentrar…
Es la única forma de intentar levantarlo; ahora mismo el Carnaval está hecho y dentro de lo que cabe, no es que sea muy allá pero está ahí. ¿Qué es lo que pasa? Que lo tenemos como un papel roto, tenemos mil pedazos y lo hemos lanzado al aire y se ha desperdigado pero lo que tenemos que hacer es recoger todos esos trozos de papel y empezar a unirlos en un sitio. Y actualmente ese sitio es el centro.

Tanto que hablas del centro, mójate: ¿Maestro Padilla o Cervantes?
Hoy por hoy, auditorio y te digo el porqué. Actualmente como está el Cervantes no está en condiciones para albergar un concurso de carnaval. Cada vez son más los grupos que están utilizando forillos de gran magnitud y la capacidad de respuesta del Cervantes a eso es nula.

¿Y no estás dispuesto a sacrificar el forillo los años que hagan falta hasta que se restaure el teatro por cantar en el Cervantes?
Mi idea es el Cervantes; es el sitio ideal por todo pero ahora mismo, para los grupos, quizá sea el sitio menos idóneo. Y la idea es que para fomentar el centro, facilitar la Casa de la juventud o la Rambla con una carpa o donde viera el Ayuntamiento un sitio donde estén los grupos y se puedan cambiar y estar y llegar en pasacalles hasta el Cervantes; llegar, cantar y volverse. En el Cervantes sólo está el grupo que está cantando y el que tiene que esperar. Terminas y con las mismas te vas por muy primo que sean. Has terminado y te vas a tu peña, al sitio de reunión o a una asociación de vecinos. Si de lo que se trata es de involucrar a la gente.

¿Todo eso se ha llegado a barajar en FEALCA?
Sí. Y el concejal argumenta que como todavía no es nuestro… se le da la razón y se pasa a otro tema. Las reuniones en las que he estado presente, a todo lo que ha dicho el concejal se le ha dado la razón con el típico sí, bwana.

¿Y las entradas?
Eso tampoco hay forma de cambiarlo. Y se está empezando a ver las consecuencias del actual sistema de reparto. Todo el papel vendido y el patio de butacas vacío. El mejor sistema es el que había antes: todo el mundo a la cola, tal día se abre y el que pilla entrada (las que se estipulen por personas), estupendo pero así evitaremos que las cincuenta entradas del grupo tal no estén hasta dentro de dos horas que canta su grupo. Es curioso: no hay localidades, todo vendido y la asistencia al teatro es de 200 personas.

Luego hay cosas tan básicas como un programa con el orden de los grupos que van a cantar ese día…
La verdad es que eso es algo que nunca se ha hablado. Hay que proponerlo. Sería bueno sacarlo, la verdad; que trabajen las fotocopiadoras del Ayuntamiento.

Hablemos de grupos y, más concretamente, de las agrupaciones
En los ochenta sólo existían dos modalidades: murgas y comparsas, con Moritos y odaliscas, Los Dodotis de Pepe Chiquero, Los verdes cirujanos… Pero ocurre que en el Andarax había varios carnavales; el del bajo Andarax y el del alto Andarax, que eran muy distintos. El primero se dedicaba más a la murga antigua y en el segundo era donde estaba la murga y la comparsa. ¿Qué es lo que pasa en el concurso? Que la murga que hay aquí es la chirigota gaditana no la almeriense. Y no sólo eso; con la comparsa se plantea también un dilema entre la gaditana y la del Andarax.

¿Cómo era esa comparsa del Andarax?
Aquellas comparsas estaban compuestas por todo el pueblo prácticamente, porque hay una comparsa de cada pueblo de la comarca: Alboloduy, Huécija, Almócita… Todos tenían su comparsa, integrada generalmente por mujeres con un director de orquesta y una orquesta de viento. Con saxofones, trompetas, etc. Tocaba la orquesta y las mujeres comenzaban una coreografía y empezaban a cantar su repertorio con música, generalmente, de pasodobles conocidos y hacían un baile en el escenario mientras el director iba marcando los pasos con un pito. Me acuerdo de un año, la de Alboloduy, que decía: “Achúchame un poquito más…” Y esa comparsa tuvo mucho éxito porque generalmente eran las jovencillas del pueblo, acompañadas de las viejas; pero todas venían con su faldita corta, enseñando casi todo. Así venían todos los grupos.

Muy diferente de la comparsa gaditana…
Efectivamente. ¿Qué pasa? Que se produce un choque entre la comparsa del Andarax y la comparsa gaditana. Nosotros nos vemos en la tesitura de cambiarlo para que no entren en conflicto dos modalidades que se llaman igual pero que en realidad no son lo mismo. Así la comparsa gaditana se queda como comparsa y la del bajo Andarax se mete en una modalidad nueva creada a partir de 16 componentes, libre de instrumentos y de repertorio.

Así hasta ahora...
Ese es el origen de las agrupaciones; lo que pasa es que las agrupaciones de los pueblos dejan de venir, quedándose un hueco que empieza a ocupar Pescadería con toda su gente y es cuando se quedan las agrupaciones con su configuración actual.

La de agrupación es la modalidad mejor tratada del concurso
Se le ha ido permitiendo muchas cosas a las agrupaciones; es lo que le pasaba a Antonio el de Adra, que no se presentaba en la modalidad de comparsa porque todo lo que hacía era copiado tanto en letra como en música. Y como las bases se lo permiten… Hasta que un año se le convence para sacar un repertorio propio, porque tiene un buen grupo, e inscribirse en la modalidad de comparsa aunque luego pasó lo que pasó…

Ya que son las que salen mejor paradas de las bases del concurso (son a las que menos se les exige), que al menos sean ellas las que abran las sesiones, ¿no crees?
Eso sería una medida impopular. Yo todos los años pido menos que eso y me lo echan siempre para atrás. Todos los años pido que dejen de abrir el concurso las comparsas; que si este año abren las comparsas, el año que viene lo hagan las murgas, al siguiente las agrupaciones… Un año cada uno. Pero el meterte con lo que quieren otros grupos es una medida de las que yo llamo impopulares. Este año, en el sorteo: vamos a quitar los cuartetos porque se encuentran la sala muy fría… Señores, lo mismo de fría se encuentra la sala un cuarteto que una comparsa. ¿Un cuarteto no puede abrir porque son cuatro? ¿Su misión no es hacer reír? Pues lo mismo va a ser al principio que al final y lo mismo de frío va a ser si empieza una comparsa como si empieza una murga. ¿Por qué no empieza una agrupación? Pues ya te digo: es algo que siempre me echan para atrás.

Tu modalidad favorita…
Está claro; la agrupación (risas)

Es difícil tomar entre nosotros una decisión que nos va a afectar a los dos; no se puede ser juez y parte. ¿Tan difícil es formar una FEALCA independiente?
Sí, parece que lo es. ¿No sabes que para pertenecer a la FEALCA tienes que pertenecer a un grupo? Así una persona que venga por libre no puede. Yo lo dije cuando se hicieron los Estatutos: ¿quién tiene que estar en la FEALCA? ¿Quién tiene que mover la FEALCA? Los grupos no. Los grupos bastante tenemos con sacar nuestros grupos. Vamos a buscar gente de fuera que tenga el tiempo necesario para estar moviéndose por el Carnaval. No hace falta pertenecer a un grupo. Los grupos que vayan luego a votar si sí o si no pero ya está.

¿Qué papel representa “Yunque y copla” en esa FEALCA?
Con lo de ampliar el número de pases del Concurso ya se está viendo. Y a la larga se le dará la razón en mucho más de lo que se le está dando ahora y es por lo que estamos luchando; a la larga, el Carnaval de Almería tiene que ir hacia lo que estamos luchando desde “Yunque y copla” lo que pasa es que donde tienes más enemigos que amigos y donde las cosas que vienen desde este grupo están mal vistas, es muy difícil que salgan adelante. Aunque sean buenas propuestas.

Si tantos enemigos tiene, ¿no te dan ganas de que Yunque deje aparecer por el Concurso un par de años?
¿Y qué ganas con eso? ¿Joder a los que te siguen y los que te ven? No le voy a dar el gusto a la gente. ¿Quedarme sin sacar mi trabajo?

Vete a otros concursos…
Pero ya no estás en tu tierra…

El domingo cantas aquí, en la calle
Que va, que va.

¿Ves viable que el Ayuntamiento abra más veces el Auditorio?
Lo veo muy crudo. Porque la excusa que siempre se ha barajado ha sido que eso de abrirlo dos días más es… Siempre han sido problemas acompañado por nuestro propio conformismo. Los grupos no han peleado nunca por las cosas de Carnaval. Los grupos están muy cómodos en esta situación; con cantar dos pasodobles y llevarse un primer premio. ¿Para qué voy a luchar por trabajar más?

¿Esa decisión es mejor que venga impuesta o que surja de los grupos y que decidan ‘vamos a exigirnos cantar tantas veces’?
Tiene que ser mitad y mitad. El problema al que estamos llegando aquí es que nos fijamos en Cádiz para unas cosas pero para otras no. Para lo que nos interesa nos fijamos pero para lo que no, no. Decimos que es que somos Almería y Almería es distinta. Pero cuando nos interesa, decimos ‘es que Cádiz’. Y eso es un problema.

¿Por qué no se mira a otras ciudades que, sin ser Cádiz, se asemejen más a nuestra realidad y tengan un gran Carnaval? Me refiero a Huelva, Málaga, Punta Umbría…
Porque esos carnavales no valen. Espero que se aprecie el tono irónico de mi respuesta. Ya te lo he dicho; para lo que interesa, es Cádiz y para lo que no, esto es Almería.

Málaga suprimió modalidades en concurso; ahora sólo quedan comparsas y murgas
Pero Málaga no es conocida. No sale la gente en la tele. Ahí no está el Ramoni ni el otro que tira ni el de la moto.

¿Con qué grupo te quedas: con lo que había antes o con la manera de cantar de ahora?
Es diferente; comparar es odioso. Hay cosas buenas de aquella época y cosas buenas de ahora.

¿Cuántos años de carnaval te quedan?
Eso no te lo puedo decir, porque no lo sé. Hasta que el cuerpo diga: Jose, sobras aquí.

Con maldad te diré que ahora sobráis tres del grupo…
Sí, ‘la aluminosis’; si nosotros lo decimos (risas). Vamos a ver, el grupo hoy por hoy y más este año con los cambios, el grupo tiene cuatro o cinco años y de esos

Ser un trilero no es ser muy honrado y no ser muy honrado es ser un sinvergüenza…
Más o menos.

Termina tú la frase
Ya te lo he dicho.

Una de las críticas que se ha podido escuchar de Tiempo al tiempo es que el tipo era una cosa y el grupo y el repertorio otra
¿Y qué tipo es? Ponle tú una idea a lo que es el tipo. Mucha gente decía que si relojeros ¡y no somos relojeros! ¿De qué iba Araka la Kana?

Como la de Uruguay, ¿no?
¿Y de qué va la de Uruguay?

No lo sé
Ya me lo has dicho todo.

A mi no me sirve esa respuesta
El tipo es el que tú quieras crearle. ¿Qué representa Tiempo al tiempo? ¿Tú qué has captado de Tiempo al tiempo?

Sois los controladores del tiempo; de ahí que estéis en el interior de un reloj del que se ve el tren de ruedas y la esfera. Afuera está Almería y de ahí que las horas estuvieran al revés. Si todo eso está muy bien pero eso sólo lo sabía el entorno del grupo… Para eso hay que escuchar el repertorio. Tienes que escuchar y estar pendiente e intentar captar. Si no prestas atención y nada más salir ya te cierras en banda diciendo que no sabes de lo que vamos… Así se entienden luego ciertos comentarios.

La calidad del público es…
Está claro que hay un sector que no pasa de la rima fácil y a ser posible malsonante. Pero hay unos cuantos grupos que tratan de acaparar la atención de otro sector del público que quiere alejarse de lo burdo.

¿Quién te gusta escribiendo y no me digas Villaespesa porque se murió hace setenta años?
No sabría decirte…

Concretemos: ¿qué te parece Damián Giménez?
Me gustó “Siete mares”.

¿No crees que Mariano Ruiz es de los que más se implican en las letras?
El problema de Mariano es que no tiene grupo; o que le cuesta conseguir un grupo. Mariano sí tiene buenas ideas y las trabaja bien pero el problema es que se tiene que hacer de un grupo.

¿Manolo Barrios?
¿Manolo Barrios? Quizá de lo mejorcito escribiendo que tenemos aquí en Almería.

¿Cuál es la clave para gustar?
Transmitir. Que la gente encaje lo que escribes.

¿Cómo le sienta a un carnavalero como tú, después de más de veinte años de Carnaval, que le den el pito de oro a alguien como David Bisbal?
Empezando en que ahí hay varias opiniones; empezando por ahí, ¿quien gana? La mayoría.

Pero cuidado con la tiranía de la democaracia
La prueba la tienes en el pito de oro.

Si el Pregón es una especie de ‘premio’ o de reconocimiento ¿por qué darlo compartido? ¿Por qué no lo das un año a uno y otro a otro? Me estoy refiriendo al año de Chiquero y Paco López Lo mismo es para unir; como siempre han sido ‘rivales’… Pero a mi más que eso me preocupa que te acuerdes de unos y de otros no. Has hecho pregoneros a unos y a otra gente que también han dado lo que han dado ¿los tienes olvidados? Me refiero a gente de la que, ni por casualidad, se ha hablado para darlo.

¿Quién está facultado para dar el pregón? ¿Cualquier histórico lo está?
El Pregón necesita como todo el carnaval, una redefinición. Es algo que está mal enfocado tanto cuándo se hace, dónde se hace y vamos a dejarlo en quién lo hace.