Comparsa infantil que el año pasado fueron 'La noticia' y se inscribieron como agrupación para poder concursar. En esta ocasión volvieron a actuar en la Final pero fuera de concurso puesto que al hacerlo como comparsa las bases les impedía participar por la edad así que fueron invitados a hacerlo mientras el jurado deliberaba. No obstante las grabaciones que se adjuntan corresponden al certamen infantil celebrado unos días más tarde.

Esta comparsa la firma José Antonio Cortés Santiago, con lo mejor de una cantera que augura un buen futuro a la modalidad. Llegan ataviados de hechiceros con una túnica en tonos naranjas. Tienen el pelo largo y canoso y se tocan con un sombrero azul y capa en tonos ocres.


La presentación es bonita. En ella preparan una poción que han aprendido en el taller del Hechicero y para la que se 'coge un poquito de febrero, lo mezclamos con ingenio, le ponemos la alegría de un disfraz, pon descaro y fantasía, lo movemos y en tres días está listo para probar'. Me parece también interesante lo que dicen de que 'para ser hechicero hace falta ser sincero y tener el don de la santa humildad; y aquellos que se niegan a seguir estas tareas que se vayan a otro sitio a criticar'. Por tanto, si hechicero es todo aquel carnavalero, el mensaje parece claro.

Aunque para mensaje claro el que dirigen a todas aquellas dificultades surgidas ante su participación en el concurso: 'no se si entiendes todo lo que yo he sufrido para que ahora venga alguien y a mi me quiera negar poder cantarte todo lo que yo he aprendido' que aunque 'aún soy un niño, ya sé que falta un largo camino pero, mientras tanto, dejad que aquí les traigamos las coplillas de febrero'. Se lamentan, y con razón, estos hechiceros por todo lo que han sufrido para cantar pero lo más interesante es ponerlo en relación con la propia tonalidad a la que va la presentación: Sol menor.

En el Barroco surgió la teoría de los "affetti" (afectos) que venía a asignar a cada tonalidad una relación con un estado anímico. Esta teoría desarrollaba la griega "doctrina del ethos" que preconizaba que cada modo influía en el ánimo del oyente para provocar en él determinados sentimientos que lo empujaran a la acción. Aquella teoría barroca relaciona la tonalidad Sol menor con 'lamentos moderados y temperada tristeza'. Acierto pleno, pues, en la correlación entre forma y fondo. Magnífico.


El primer pasodoble es una historia de amor sin mucho fuste. Es la historia de una 'chiquilla' a la que su padre le impide verse con este 'brujo' aunque 'no llores más, mi niña, que aquí está tu brujo, si quieres a tu padre le hago un embrujo'. En cuanto a la letra no encuentro nada más reseñable. En lo musical, por su parte, estamos ante un pasodoble escrito al compás habitual de su autor, al 3/4.

Magnífico el segundo pasodoble que reproduzco íntegro. Un alegato a favor del Teatro Cervantes en el que hablan de lo que le cuentan los mayores que cantaron en él. Exponen lo bueno y lo malo que tenía aquel Teatro en cuanto a espacio pero, como terminan diciendo, ojalá ellos puedan sentir algún día lo que sus mayores sintieron porque lo que el Teatro Cervantes ofrece va más allá de lo físico:

Unos viejos hechiceros
nos cuentan historias
de sus carnavales.
Nos cuentan de un teatro
que allí se vivieron
sus mejores años.
Dicen que el gallinero era diferente
y que cuando cantabas
sentías el apoyo de la gente.
Dicen de camerinos que eran pequeñitos
y que respetaba to el mundo su sitio.

Dicen que el más bonito de toda Andalucía
y que tiene un sonido pa dar y regalar
y aunque faltaba bastante sitio para cambiarse
con un espejo y una bombilla
aquellos grupos tenían bastante

Qué bonito sería poder regresar
al templo donde nacieron aquellos maestros,
que dejaron sus coplillas tan carnavaleras,
las coplas que he mamado desde pequeño.
Siempre que llegan, niña, los santos carnavales,
teatro me acuerdo de ti.
Ojalá que yo pueda cantar,
sentir lo que sentían antes.




En el primero de los cuplés dicen que 'hay que ver qué fama ha cogido este grupo,' que otros grupos no paran de llevarse gente. Como sigan así 'estos tres que están aquí, de cuarteteros con el Mariano van a salir'. El segundo es más gracioso y aunque cae en la falta de originalidad de tantas letras que termina protagonizando el jurado, en esta ocasión es cierto que me parece justificada su inclusión.

Como faltan cuplés en el repertorio
y uno nos teníamos que inventar
nos pusimos a pensar en algún temilla
que sea gracioso y se pueda cantar.
Dijimos de sacarle uno al Almería
y fue pensarlo y metió gol hasta Crussat...
Como ya no sabíamos lo que contar
me vino la inspiración:
como no voy a concursar
en todas las castas de los jurado me voy a cagar

Pese a todo, magnífico final riéndose del propio jurado que, total, 'como no voy a concursar' poco me pueden hacer. Respecto al estribillo, nada destacable.


Lo mejor del popurrí, la duración: apenas cinco minutos para decir lo que dicen prácticamente todos los grupos en el doble de tiempo (algunos hasta el triple). Comienza por bulerías adviertiendo que 'en la calle hay un pueblo se está cansando de esperar', que es 'donde yo me siento un carnavalero; no canto para nadie, canto para el pueblo'.

Me gusta mucho la segunda cuarteta en la que desarrollan las fórmulas de los hechizos: 'si mezclas el hechizo de un pasodoble ¿qué sale? Si mezclo el hechizo de todos los cuplés dime qué sale... Si mezclo estribillos con un popurrí, si mezclo las notas sólo para ti: ¡nacen carnavales!' dando paso a una tercera cuarteta en la que intenta lucirse un voluntarioso grupo en el que toman partido hasta los más pequeños.

El popurrí se desarrolla por las fórmulas clásicas: toca tanguillo y denuncia social en defensa de su barrio para acabar con un pasodoble a cappella en el que poco a poco se van sumando las guitarras y unos coros acertados. Así se marchan estos hechiceros 'cantando verdades, pensando que pronto nos vemos en la calle, pensando que pronto te podré hechizar' que terminan exactamente igual que concluían su presentación: 'cogemos un poquito de alegría, le ponemos fantasía y así nace el carnaval'.

Una delicia pese a las limitaciones de sus integrantes por la edad, un aire esperanzador que empieza a dar sus frutos en otros grupos y al que hay que darle alguna solución: la cantera es el futuro. Tras 'La noticia' y este taller yo ya espero con ilusión lo que presentarán en 2010 (si es que siguen).



En camerinos, antes de, calentando voces, aplacando nervios, deleitando a... Lo que se prefiera. La presentación de la comparsa La calle antes de actuar en la final. Pinchar aquí para descargársela.
Porque hay vida fuera del Maestro Padilla (aunque no se lo crean) las ilegales o callejeras (como ustedes gusten) también tienen su hueco en este blog. Más si encima el que lo administra forma parte de una. Desde su retiro en La Habana llega Fidel a Almería, con su ya famoso chándal que ha desterrado a su no menos famoso uniforme militar y su gotero lleno de ron.

'Como una Cuba' es el nombre de esta formación inclasificable que encuentra en la calle su razón de ser, a un metro del público y donde despliega su artillería de recursos. Aquí en el Torres Bermejas el día de la cabalgata.


El año pasado este grupo fue 'Los que no valen un real' e iban (íbamos) de reyes. Y aunque no es (somos) grupo de escenarios, Tabernas es nuestra particular excepción que, dicen, confirma la regla. Y aunque fuera de concurso, allí que acudimos cada año a cantar. La presentación no está grabada así que les dejo con un cuplé de 'Los Fantasmas'.


En la presentación se tornaba necesaria la presencia del Payo araña pero como no está grabada, en el popurrí vuelve a aparecer para que los visitantes de este blog lo puedan contemplar en todo su esplendor.


Por último, una canción que le dedicamos a Tabernas y que durante toda la noche (y aún hoy) resuena y se extiende más allá de desiertos varios y decorados westerneros.


Ya se barajan ideas/tipos para el año que viene pero es algo que no me preocupa. Hasta 15 días antes del Carnaval no nos 'lo tomaremos en serio' (entrecomillado a más no poder esto último).
Ayer por la tarde, al poco de actuar Los domingueros en la peña 'El faro verde' salió el tema de la chirigota Espejo público y los ya famosos 20 puntos que el jurado le quitó por haberse (sic) 'excedido en 2 minutos del tiempo permitido'. Consultando las bases del Concurso resulta que por cada minuto que sobrepase los 30 de actuación permitidos para cada grupo se 'penalizará con 10 puntos por minuto completo' (art. 26) y, según hizo constar el jurado en el acta de la final, la chirigota Espejo público se excedió en dos.

La complicación llega a la hora de interpretar cómo va eso de los 20 puntos 'a descontar', llegando algunos aficionados a interpretar que a la puntuación que obtuvo Espejo público al final (133´33 puntos) habría que sumarle esos 20 con los que fue penalizada, lo que la convertiría, como he escuchado, en la virtual ganadora del concurso. Eso es algo de lo que discrepo abiertamente; la cuestión es que no es lo mismo restar 20 a la media de cien que hacer la media de cien menos veinte. Y es que, como claramente indica el jurado en el acta de la final, 'se procede a descontar un total de 20 puntos de la sumatoria de la fase final con anterioridad a calcular la media'.

En negrita la clave, la cuestión principal del error de aquellos que simplifican y consideran que a la puntuación final el jurado ha quitado 20 puntos (153´33-20=133´33 puntos) cuando no es así. Lo primero es que los 20 puntos se descuentan sólo de la fase final, no del total que incluye fase final más la de selección (art. 22) y, lo segundo, que esta 'resta' se realiza antes de calcular la media, no después. En resumidas cuentas, la chirigota Espejo público en ningún momento ha llegado a tener 153´33 puntos como sostienen algunos aficionados y, por tanto, en ningún momento ha superado los 147´66 de la primera.

Según mis cálculos, Espejo público obtuvo 69´67 puntos en la final (sin penalización) que, sumados a los 70´33 del primer pase habrían supuesto 140 puntos por lo que, pese a esa penalización, y lejos de ser la virtual ganadora, habría seguido siendo la cuarto clasificada. Y aunque este asunto no tiene mayor trascendencia puesto que la mayoría ni leerá esta entrada y otros persistirán en el error y seguirán considerando virtual ganadora del concurso a Espejo público (allá cada cual con lo quiera creer, algo en lo que ni entro ni salgo) moralmente me veo obligado a interpretar los hechos con arreglo a como han sucedido por cuanto considero injusto para la chirigota ganadora que se le afee el triunfo por el simple hecho de que haya quien interprete erróneamente la realidad.


Nota. Si el jurado fuera más claro (y transparente) me habría ahorrado esta entrada. Y si leyéramos lo que escribe el jurado y no lo que queremos leer, también.


Chirigota que llega desde Berja. El año pasado venían de magos con No doy una pero siempre cae alguna y en esta ocasión se presentan de panaderos albinos con la dirección de Sergio Ramos Rodríguez. Es notable la mejoría de este grupo respecto a años anteriores lo que hace interesante seguirlo. Ha ganado en afinación y lleva un repertorio al tipo digno de reconocimiento.


Estos panaderos albinos nos cuentan su historia en la presentación. Resulta que 'hace bastante tiempo que mi abuela me contó que mi padre de joven su panadería montó' y allí parece ser que fueron concebidos ellos 'y yo no sé si fuera por el blanco del color, la sal, la levadura o hasta el agua, ¿qué se yo?, el polvo de la harina con su color blanquecino' pero el caso es que 'de allí salió un chiquillo la mar de guapo y albino' que viene al Carnaval 'con la furgoneta dispuesto para repartir' y 'para intentar hacerte reír'. No te ríes (no me río) con ellos pero el tiempo que están en el escenario al menos los ves con una sonrisa.

Por cierto, llama poderosamente la atención que desde el inicio de la presentación al final del popurrí transcurren poco más de 17 minutos. Actuación exprés que confirma lo de ¿y para qué más? El grupo ha sabido interpretarlo y con ayuda de Gabriel Lima Trechera han firmado un repertorio breve, conciso con pasodobles de poco más de un minuto y cuplés por el estilo.


El primer pasodoble va dedicado a los que amparados por la oscuridad se dedican a reventar algunas actuaciones y a los que, al parecer, este grupo ha sufrido otros años. A ellos se dirigen en una letra que decrece en interés hasta terminar de manera muy obvia. Pese a ello, un pasodoble digno y que ellos han considerado necesario. 'Hola que tal, buenas noches, se presenta aquí el cateto' que se presenta 'pa servir de cachondeo de unos cuantos que allí arribita escondidos, son los dueños del teatro'. Las vergüenzas del concurso al desnudo. 'De nuevo aquí otro año para que, en la oscuridad, me puedas insultar y tú puedas quedar de gracioso y valiente'. La música es de Gabi Lima.

Descargar el segundo pasodoble

El segundo pasodoble es gracioso. Pocos grupos hay en Almería que a los pasodobles le saquen punta y aprovechen para decir lo que no es, hacer ver lo que no es y hacer creer lo que tampoco. Y es que se lo dedican 'a quien dedicó sus años' y que 'conmigo ha compartido tantos buenos y malos ratos'. Ese con quien 'compartiremos unidos nuestros cuerpos como niños todos los días de mi vida'; ese es 'mi fiel compañero, al que le digo te quiero. No me importa lo que digan'. De ese amigo del que siempre recordarán 'aquellas noches que tu a mi me abrazabas' y que 'siempre has estado ahí, al ladito de mi, sin dejar de sufrir, todas las noches en vela'. Su sofá, vamos.


La tanda de cuplés con uno que no me hace gracia y otro que sí. En el primero dicen que quieren 'mucho a mi Juani porque la tía es impresionante y porque la hija de puta es así de grande'. El segundo cuplé es simpático. Me gusta. Va dedicado al alcalde al que a ellos les gustaría 'poder cantarle un cuplecito muy bueno sin insultarle', sin 'parecer un grosero y ni tampoco ser chaquetero'. Para ello 'hay que buscar que sea divertido, sin palabrotas y doble sentido' y han de 'cantarlo con buen humor y como un experto; con ironía y mucho acierto' para que no se note 'que yo estoy aquí cagándome en todos sus muertos'. El estribillo no me gusta; zafio.


El popurrí comienza contándonos 'cuántos cruasanes tengo yo en mi tienda. Llenos están de chocolate y crema y de yema, tocino de cielo... Bendito el que viene a mi tienda a comprar' y siguen contando que cuando nacieron ellos eran 'chato, cojo y bizco... y dijo su madre ¿dónde tienes tú la garantía?' El popurrí es una sucesión de pamplinas, algunas cargadas de doble sentido, que una parte de la platea ríe. Y se empiezan a despedir con un pasodoble 'pues tengo que currar porque si yo hoy no curro ¿como van ustedes a comer hoy pan? Y no me digan quédate y no me digan venga ya, que un bocadillo de pan Bimbo no sabe igual' y, además, '¿si no en la carne con tomate cómo vas a mojar?' Así se despiden estos panaderos albinos que se pasan 'las horas haciendo masa en carnaval (...) amasando cositas que cantar'. Bonito piropo a Almería desde el tipo; 'caramelos en tus murallas siempre habrá, chocolate en tus puertecitas, será mi tocinito tu cielo, que así medias lunas en tus noches siempre habrá y que nunca se nos olvide echar azuquita pa tu carnaval'.

Chirigota que no supera el corte del jurado pero que en líneas generales me ha gustado. Hecha la rima, pienso que ese es el camino. Aunque quizá convenga definir el estilo. ¿Pasodobles serios o graciosos? El año que viene sabremos la respuesta. Estaremos esperando.


En la modalidad que más pasiones levanta llega Damián Jiménez con su comparsa El enviado del mal. Completan la terna los hermanos Onofre y Antonio Cortés Santiago El Nono presentando un grupo y un repertorio que nos devuelve a los años 'gloriosos' de la comparsa de la Traíña. En adelante, las referencias al grupo se personalizarán en Damián por aquello de no extender en demasía esta crítica si bien no hay que olvidar la aportación al repertorio de este año, de Antonio José Martínez Núñez El Mochi, que hay que sumar a los tres ya citados.

Llegan repartiendo a diestra y siniestra, representando ¿al Carnaval? con un disfraz de Enedina García y maquillaje de María del Mar Pascual. El año pasado fueron Plaza del sol, una comparsa 'flamenquita' como muchos aficionados la definen pero en esta ocasión su tipo da un giro y se presentan con un inquietante disfraz de bufón basado en tres colores: rojo, dorado y negro.


Vienen del infierno a este Carnaval pidiendo que la gente deje 'que haga presencia el eterno don Carnal' y 'que la ironía sea la reina del lugar, que vive escondida entre el canto de un disfraz'. Me encanta, por cierto, lo de que en esta fiesta la ironía 'va repartiendo entre poesías las verdades de este mal'. En su presentación dicen que 'entre tanta pleitesía va creciendo la ironía (...) con palabras que me incitan a abusar de la mentira, la lujuria infernal'.


Su tipo es de bufones al 'servicio' del público; son enviados del mal 'tan solo humilde siervo y a ti tengo que entregar mi garganta que ha sufrido el auténtico castigo de decirte la verdad' por lo que dicen que 'si te das cuenta que en mis versos hay algún asunto incierto impregnado de maldad el perdón yo no lo ofrezco ni mi alma te la vendo, que aquellos que viven con llanto y mentiras son presos de su vanidad. Que dejen su ego para otro momento y luchen por su dignidad'.

Onofre, Damián y Nono firman una música característica de este grupo. En esta presentación se mantiene esa peculiaridad que durante todos estos año ha ido manteniendo la comparsa y que se aprecia en el cambio de modulación a la sensible de la tonalidad tónica principal durante un pasaje melódico de dos compases que crea un tiempo de inestabilidad para volver a desembocar en su tónica original. Vamos, un pasaje intermedio para darle otro color a la armonía y enriquecerla (si se descargan la presentación, a partir del minuto 1'20'' podrán escucharlo).

Otro alarde en la presentación; decía que vienen fuerte este año Damián y lo demuestra con dos voces haciendo un canon y una tercera haciendo la armonía fuera de estas dos voces. Un canon es, una composición de contrapunto en la que sucesivamente van entrando las voces repitiendo e imitinado cada una el canto de la que le antecede: 'te traigo niña versos con letras de fuego, con la ironía que da febrero'.


El primer pasodoble es precioso. 'Hay gente que pregunta quién es el dueño de mis canciones, a quién regalo el tiempo, que esa locura quién me la da'. Hay gente que pregunta 'porqué desde pequeño cambié el delirio de los amores por la guitarra que ahora se oye' y la respuesta es bien sencilla: 'yo les digo que quiero cantar'. Magnífico pasodoble.

'Cantar con los amigos que este loco mundo me ha ido ofreciendo, cantar por lo que creo' y 'de forma sencilla poderme expresar' hasta el extremo de 'poder elegir si reir o llorar, si vivir o morir'. que este pasodoble habla 'de los corazones que hay detrás de este disfraz (...) de las ilusiones que cada febrero nos toca inventar' para 'cantar por aquello que quiero cambiar, por tantas injusticias (...) y poderte decir y poderte enseñar que yo canto por ti, que por ti he de cantar'. Así que toda esa 'gente que pregunta quién es el dueño de mis canciones' que sepa que el 'dueño de mi libertad se llama Carnaval'.


En el segundo hablan de la violencia escolar a través de una madre que se desahoga ante un juez. Se cuestiona Damián en esta letra tantísimas preocupaciones y tantísimas preguntas que a diario nos formulamos cuando escuchamos casos como el que ellos describen a través de este segundo pasodoble. Lo mejor sin duda, cuando le espetan al juez: 'expóngame que está pensando y no se esconda ante un papel que dice que la ley ampara a los sinvergüenzas menores que él; ¿de qué justicia me está hablando? Respóndame ya de una vez'. Tema bien tratado y letra bien llevada. Por cierto, el compás va al 3/4 de principio a fin; cuando menos curioso cuando ya casi no se hace. Y si de curiosidades se trata, ahí va otra: no tiene trío.


En el primer cuplé un hijo le pide a su padre un muñeco de los del Pressing Catch pero el padre le dice 'calla chiquillo, calla; coge la bici que no tengo ni pa pipas, que estamos en crisis'. A mi no me hace gracia. En el segundo, por su parte, hablan de la boda de la Duquesa de Alba y de la sorpresa que se lleva el novio al ensayar la noche de bodas. Tampoco me río. El estribillo es bonito, eso sí:

He vendido todos los sueños que forman parte mis recuerdos.
He entregado mi alma entera y ahora soy siervo de los infiernos
pero a cambio te pido yo, medio diablo, medio bufón,
que me dejen cantarle a mi tierra por carnavales.


Por bulerías, ese palo por el que todo se puede cantar, empiezan estos enviados del mal un popurrí cargado de crítica. Magnífica lectura de la realidad del Carnaval de Almería en la primera cuarteta: 'mientras sigamos encerrados en un concurso en el que sólo recibes el calor de un familiar el Carnaval se muere; hemos vendido a la gente y mientras estemos encerrados en la locura, el futuro de esta fiesta pronto llegara a su fin'.

El caso es que Damián viene repartiendo. Al carnaval, a los políticos, a la sociedad... Interesante reflexión la de que ''mientras la codicia nos hace volvernos locos; somos simples egoístas que cerramos nuestros ojos mientras hay otros que se mueren por la falta de muy poco'. Magnífica, por su parte, la cuarta cuarteta que reproduzco íntegra:

Bufón que habla de carnavales,
bufón que dice medias verdades,
bufón que canta engañando a su garganta
que lo que calla se le atraganta.
Bufón que cansa recitándote poesías
mientras tanto se le olvida a qué coño viene aquí.

Bufón que engaña con sus palabras
por no herirle por si se enfadan.
Bufón que hacen lo que le mandan
mientras que paguen por lo que cantan
y a los que intentan criticar a algún gobierno
o concejal no tengas duda que se lo cargan.

Dense por aludidos los que deban. Por su parte, la quinta cuarteta es la típica denuncia social que suele meter Damián en sus repertorios (maltratadores, violadores, ETA...) aunque en este caso es interesante su final. Como enviados del mal que son y en vista de que 'tiene esta vida tantas razones para nombrarla reino del mal' se preguntan ellos '¿para qué quiero infiernos si ya vivo en ellos?' No recuerdo a Damián con tanto mensaje, firmando un repertorio interesante, no obstante, con algunas obviedades que ojalá pula en un futuro y con ideas o conceptos que no termino de ver claros como en la tercera cuarteta cuando afirma que la crisis 'acentúa el exceso de nuestras libertades'. ?¿

Espléndida comparsa que llega desde Pescadería. Ha pasado a la final y, según parece, presentará dos pasodobles inéditos. ¿Será su año?







Final COAC 2009

Es el día de los enamorados, el día en el que cantan los grupos que han pasado a la final. Es sábado, día extraño para esta cita y a una hora tan poco habitual como las cinco de la tarde. Un patio de butacas vacío recibe a los primeros grupos pese a estar todo el papel vendido a los pocos días de ponerse a la venta. Es el segundo grupo en actuar y la primera comparsa.

Descargar la presentación

Se abre el telón nuevamente para la comparsa más comprometida de Damián, Nono y Onofre y comienza la presentación. En este punto me corrige Ángel Peñalver. Lo del cambio de modulación a la sensible... no es tal sino coger una nota préstamo de otra tonalidad; que sería modular si se mantuviese más en el tiempo pero, que, en este caso, repito, es sólo adornar el paso a la dominante. Se agradece la corrección.

El primer pasodoble plantea la duda, el eterno debate de si una letra ha de ser entendida (entendible) a la primera o si puede ser entendida tras escucharla varias veces. No hay que olvidar que en el concurso se valora lo que se escucha (y como se escuche) en ese momento, no la interpretación que hagas tres días después. Aunque no menos cierto es que se hace necesario elevar el nivel de algunas letras aun a riesgo de complicar su entendimiento a la primera. Como siempre, la virtud en el punto medio; equilibrio. Dicen que esta es una de esas letras que hay que hay que escuchar más. Debe de serlo porque no fue bien entendida por parte del público (yo entre ellos) que la interpreté erróneamente. Una letra a un amor 'imposible'; un bonito guiño, por cierto, al día de la final, el de los enamorados. Y es que 'hay amores que matan y otros que mueren sin desearlo por culpa de ese dicho antiguo del que dirán'. Este pasodoble me gusta especialmente por lo que lo he incluido en el apartado de letras destacadas que, poco a poco, van engrosando este blog. Para leer más, pinchar aquí.


El segundo pasodoble es una crítica algo tópica a la situación laboral de tantísimos desempleados en esa edad crítica que frisa la de jubilación. No obstante, no por tópico es menos cierto. Ciertos recursos buenos como la repetición del mensaje inicial ('siéntate aquí, mi vida, que hoy necesito poder hablarte') que refuerzan la idea de que es una conversación real que mantienen con su esposa y la reflexión final lo convierten en un pasodoble interesante. 'Yo de niño viví pobre como el que más' por lo 'que juré que eso a ti no te iba a pasar' y ahora que ocurre, 'me siento un miserable' ahora 'que dicen que con medio siglo ya está usted muy viejo para trabajar' y 'que deje paso a los que vienen pidiendo su oportunidad'. Contundente mensaje final. 'Qué injusta que es la vida, que cuando empiezas a estorbarle te apartan como un perro de esta sociedad, lo apartan de su vida que ha sido, nada más, matarse a trabajar'.


Las guitarras se lucen en los cuplés. Musicalmente me gustan aunque seguimos en la tónica de la fase previa y siguen sin hacerme gracia. El primero, no obstante, tiene su aquel. Vamos, que de mucho escucharlo al final una sonrisa sí que me ha arrancado. Resulta que cuando llegaron al cielo 'cuando estuvimos allí en la puerta que va pal cielo, en esa misma en que está San Pedro' les negaron el paso porque 'dimos positivo de marihuana' y 'el nivel de alcohol en la sangre se disparaba'. Pero ahí no para la cosa; estos enviados del mal también son bingueros y 'gastamos en las tragaperras todo el dinero que ha conseguido esta comparsa'. Menudos perlas. Vividores y juerguistas de los que, no obstante, luego terminamos enterándonos de las consecuencias de tanta vida disipada y es que cuando llegan al infierno (ya que en el cielo no les han dejado entrar) resulta que en el 'infierno está prohibida la entrada a todo el que venga con cuernos'. El segundo es repetido. Es el de la Duquesa de Alba que ya cantaron en la fase previa.


Poco más que no se haya dicho ya del popurrí así que aprovecharemos para interpretar el fallo del jurado que finalmente ha dejado tercera a la comparsa que en la fase previa iba primera. ¿Las causas? Si las buscamos en lo cantado, quizá en la elección del cuplé repetido; o en los dos pasodobles nuevos. Las bases del concurso permiten repetir uno, ¿en ese caso cuál habría sido el idóneo? ¿Y cuál el descartado de la final? Lo que si parece claro es que debemos descartar el cómo; no aprecio diferencias sustanciales entre un pase y otro en la interpretación, así es que puestos a buscar posibles puntos que se hayan escapado (significativo que sea la única comparsa que perdió puntos en la final) no me queda sino plantearme que hayan sido en el el qué. Que lo que se ha cantado no ha sido del agrado del jurado.

Se abre el telón para recibir a la única comparsa femenina del concurso. El año pasado fueron La Guarida. No hay crítica de este grupo de su primera actuación en la fase previa por falta de audios así que nos centramos en su actuación de la final donde llama la atención la utilería que recrea un rincón idealizado de Almería en el que confluyen la fuente ornamental de la glorieta de acceso a Torrecárdenas y una calle con bancos ocupados por unos chavales (la fuente con agua, por cierto).

Musicalmente es bonita la presentación. Introducida con una falseta acompañada de huevos de percusión y un palo de agua. El grupo suena muy afinado y da gusto escucharlo. Hay cambios en la primera fila respecto a la actuación en la fase previa. Celia Sánchez habitualmente en la segunda pasa a una punta y Tania Sánchez cede su puesto en la final, que el grupo lo integran más componentes de las que las bases permiten que se suban en el escenario y estiman oportuno turnarse. ¿Se escapan puntos con decisiones de este tipo? Pese a todo, lo que no cambia es el gusto de Luz Cortés y Fati Góngora, la expresividad de Loli Valverde y la rotundidad de Fina Pérez en la primera fila, bien arropadas por una segunda que compensa los temores que hay ante todo grupo femenino.


La calle. No se sabe bien si ellas están en la calle o son la propia calle. Yo pienso que lo son. Y que esta calle es una alegoría del verdadero carnaval, que nació mucho antes que el concurso y mucho más lejos de las tablas de un teatro; en la calle, precisamente, aunque ahora cueste creerlo. Una calle donde los sueños se convierten en canción, 'poesías de las libertades' que 'dan vida a las melodías, mi verdadera forma de expresión'. Por eso piden que dejen 'que suene a mi voluntad, que no se adueñe nunca' esas 'notas que buscan la libertad, musa' que suena 'en la calle esta banda de músicas que viven para cantar'. Una 'banda de músicas que sólo viven para cantar' y en la que 'la clave de sol es mi lengua, con el pentagrama dibujando historias' mientras siguen 'el ritmo de la música, siempre siguiendo el compás' y escribiendo 'lo que sucede en la calle, siempre en soledad'. En definitiva, ellas parece que son y están en 'la calle de la música' que 'es la calle de la melodía, es la calle donde suena la música que todos quieren escuchar'.

La presentación la firma Elena Pérez Rodríguez y el grupo despliega una serie de recursos en los que se pone de manifiesto las cualidades técnicas del mismo. Por cierto, hay una variación del tiempo magníficamente resuelta por María Giménez Cañadas.


Cómo me alegra escuchar letras que van más allá. En esta ocasión, la pluma de Elena Pérez aborda el tema de la vigencia de la actual Constitución sobre música de Damián Jiménez. Si el tiempo es oro, cantarle al jurado es un desperdicio si antes que tú ya le han cantado diez grupos. Magnífica, por tanto, toda idea que pretenda aprovechar los escasos dos minutos de un pasodoble para ofrecer un punto de vista sobre los temas que realmente le interesan al pueblo. Si el Carnaval es todos esos tópicos que tanto nos ponemos en la boca como 'la voz del pueblo' o 'periodismo cantado' dudo mucho que al pueblo le interesen muchas de las coplas que se cantan ahora.

Este no es el caso. Un debate tan necesario como es el de la modificación de nuestro texto constitucional siempre tiene que ser bien recibido. Que se expongan ideas y se defiendan posturas aunque luego se demuestren equivocadas. Pero que los grupos sirvan de altavoz de lo que inquieta en la calle. Como es el hecho de que 'pasa el tiempo, ya son más de treinta años' y nuestra Constitución ya no 'esa niña que aguantó a los golpistas y al orgullo de franquistas'. Magnífico. Como magnífico es que 'ese tiempo, por tus páginas gastadas, va pasando y tus palabras se mantienen siempre igual y tus frases ya me suenan repetidas'. Bien.

Pero en cuanto la letra se adentra en los terrenos farragosos de la interpretación de la norma, la cosa flaquea. Lo de la 'utopías de derechos, como aquél que una vivienda prometía como básico derecho' es una más que cuestionable interpretación del artículo 47 de la Constitución que tampoco permite 'que recorten las condenas del juez a culpables reincidentes por violar a una mujer' ni que en sus páginas, pese a lo que defienda esta letra, es donde está el 'sitio para el castigo al que comercia con menores vendiendo pornografía'. Creo que hay que reformar la Constitución pero no comparto que se reproche que en ella falte lo que no puede contener. Por eso el final me parece tan duro como injusto cuando dicen que 'ya no eres orgullo de España' y sí la 'vergüenza de la democracia'. Pese a todo, un pasodoble necesario y que celebro entre esa mayoría anodina de letras del concurso.


Este segundo pasodoble me parece merecedor de un comentario aparte y, de hecho, abundo en él en el apartado de letras a las que voy dedicando mayor atención en el blog. Para leer más, pinchar aquí. Resumiendo, es una denuncia de un hombre ludópata y alcohólico si bien lo interesante del mismo es que se hace trazando un árbol de decisión vital del protagonista. Letra muy interesante desde un punto de vista filosófico quizá sin el efectismo de los mensajes grandilocuentes que levantan al público pero con un curioso contenido. A mi me parece una idea magnífica encima bien planteada y resuelta.


Los cuplés los firman Fina Pérez Segura y Carmen Marín Fernández. En el primero cuentan que 'viendo en la tele publicidad me quedé impactada' por 'la de famosos haciendo anuncios: una cosa mala' y que 'si la crisis sigue igual ya solo falta sacar a la familia real', imaginándose 'a cada uno lo que anunciaba'. Terminan con un anuncio protagonizado por 'la Duquesa de Alba diciendo Tampax: no pasa nada, no pasa nada'. Simpático y aplaudido.

En el segundo hablan de 'un estudio que los científicos han probado' y que 'habla del tamaño, eso que a los hombres siempre ha importado', relacionando 'el tamaño de su coche y de su pene'. Resulta que 'no es nada proporcional; si el coche es grande la cosita es pequeñita' por lo que 'ahora comprendo muchos detalles, presta atención: limusina usa el Bush, mi marido un autobús, Zapatero y Rajoy un familiar' lo que demuestra que 'todo concuerda, ese estudio es verdadero'. Además, 'dicen que el Duque tiene un mini entero de cuero...' así que no vacilan en pedirle que les suba en su mini 'y llevame al cielo'. Cuplé también simpático que gusta entre las féminas. El estribillo me gusta mucho:

Es la calle nuestra musa que con la música hace canción
En la calle mi museo que es para el músico inspiración
En la música de calle, musa del músico... Do, Re, Mi, Fa, Sol
La, Sol, Si, Re, Fa Mi, Sol, Do, Si, Do... ¡Ya esta la canción!

El popurrí confirma esta alegoría del carnaval. 'Con la música que me inspira el sonido de la ciudad hago canciones que son la vida de aquél que sabe sólo cantar y yo no tengo más pretensiones ni más metas que alcanzar; quiero que toque los corazones de todo aquél que quiera escuchar'. Que ellas sólo quieren 'cantar, poderte emocionar con mis canciones' y 'vibrar, reír y llorar y contar mis pasiones' y que 'el pueblo escriba su propia historia, que no seamos simples marionetas de esta vil sociedad' para 'que no siempre sea el más fuerte el que tenga todo el poder. Que las palabras derroten a cualquier armamento más cruel'.

El popurrí viene con letra de Fina Pérez Segura y Elena Pérez Rodríguez que dicen estar cansadas 'de escuchar a la gente: la juventud ya no sabe lo que quiere, no tienen ganas de buscar trabajo, no tienen porvenir, que sólo saben divertirse en la calle, que sólo quieren imponer libertades con botellones y drogas caras; no saben lo que es vivir'. No obstante hay mensajes para la esperanza 'aunque haya quien se empeñe en que todo salga mal' que 'aunque vivamos con crisis y pesimismo a rabiar' esta vida 'son dos días y este acaba de empezar' por lo que 'solfamirreando compases veo la vida pasar con alegría y compás'. Lo cantan por bulerías y con unos bongós.

En la tercera cuarteta lanzan un bonito mensaje: 'si te empeñas en comparar el embrujo de cada tierra no podrás nunca valorar lo que tiene su propia esencia (...) así que no la compares, a mi Almería de mis amores' a la que sigue un pasodoble que les sirve para desear que ojalá 'llegue el día en que despierten mis sentidos observando que esa calle de la vida con el tiempo ha cambiado'. Un día en el que 'la sociedad se ha hecho valiente y firme contra los cobardes que violan y maltratan, con sentencias y castigos que defienden nuestra seguridad' y en el que 'y al despertar me he encontrado un lugar donde hay trabajo para todos, pero sin explotar, donde los niños no trabajan, se dedican a estudiar'. Esa es la calle que, como ellas mismas dicen, sus 'sueños han creado; donde el odio y terror ya se han terminado, donde el misterio de la vida no es más que cantar'.

Fuerte (y bonita) subida de un tono en esta cuarteta para despedir el popurrí. 'Quise soñar con una calle en la que la voz del pueblo sea la música que inspire al poder y las canciones sean símbolo de la libertad' y en la 'que reine la burla entre nuestras poesías, que los carnavales se disfracen de alegría, que que no haya tierra más bonita a la que cantar'. Con 'un carnaval donde se hagan realidad todas las cosas que algún día he llegado a soñar y que aquí me encontré en la calle, en la calle de la música'.

Me gusta el repertorio de esta comparsa. Música bonita y una afinación destacable. El jurado les premia como el mejor pasodoble y el mejor acompañamiento musical, además del segundo premio en la modalidad. Seguramente sabrá a poco para el que aspire a todo pero eso viene a confirmar que, a ojos (y oídos) del jurado son el grupo que mejor suena. Que no es poco.
A revalidar el primer premio viene esta chirigota de Roquetas y lo consigue. Escribo esta crítica sabiendo que han ganado (y por cuánto). El año pasado fueron Los Rumbiking; éste, con un nombre de esos obvios una vez que lo ves pero que antes ni te imaginas qué puede ser, se presentan estos párrocos y su Obispo, aunque digan que es el Papa.

Grupo simpático que lo da todo sobre el escenario. Contagian alegría al público con grandes presencias; Juan Andrés Pomares El Vicario como el Papa aunque vista de obispo (graciosa terna clerical), Manuel Magán El Lolo, Antonio Gonzálvez o Juanma López Salazar que, por cierto, regresa a la fiesta.


La presentación se estructura en base a música de Miguel Ríos, primero con la música del Himno de la Alegría que popularizara sobre la Oda a la Alegría de la novena de Beethoven y luego su Bienvenidos reinterpretado con 'bien beben vino'. Y es que 'mira si bebemos vino, si liamos tal follón, que las misas ya no son misas: son botellones'. Hacen gracia sus ocurrencias, como cuando al enumerar a los santos de su parroquia dicen: 'este es san Juan, aquel san Fernando y este que es muy perro san Bernardo, aquí san Blas, allí santa Escarlata, luego San José y más pallá Cabo de Gata'. Y así se presentan estos curas que 'beben... y vuelven a beber, los curas don simones ya están aquí otra vez'.


El primero de los pasodobles está dedicado a los integrantes de la comparsa El taller del hechicero que, por cuestión de edad, no pueden participar ni en infantiles ni en adultos y que en la final dieron una 'lección de humildad a todo el que se la da de artista' puesto que cantaron fuera de concurso mientras el jurado deliberaba.

Bonito cuando dicen lo de que salen 'con cara risueña que esto no es ninguna guerra' y que 'los dirigen tres maestros que hacen funcionar la imprenta y le dan la melodía'. Estos curas se ponen 'en pie ante vosotros, Taller del hechicero' y 'que no te importe qué digan los premios' porque 'siempre estaréis a otro nivel'.


El segundo pasodoble dice mucho más de lo que parece. Tratando de manera graciosa la escasa presencia de fieles en su parroquia y lo fácilmente que se duermen los que van, nos cuentan la historia de Beatriz, 'una mujer que perdió a su Bernardo y el otro día vino para enterrarlo' y que cuando ellos dijeron 'descanse en paz nuestro amigo Bernardo' alguien dijo desde el último banco: '¡si alguien descansa en la iglesia es Beatriz!'. La música es de Ricardo García.


En el primer cuplé cuentan las confesiones de algunos jóvenes y lo que hacen con sus novias en los coches. En el segundo sí me parece gracioso. Nueva confesión pero esta vez de 'una chavalita con malas pintas y las rodillas destrozadas' que 'para mi que es de las que se arrodillan pero no precisamente para confesar'. Y era tanto su furor que 'padre, no sé que me ha pasado que hasta al monaguillo me he tirado' así que 'póngale usted precio a mi pecado'. Ellos se lo pensaron 'un momento y le dije al oído: toma treinta euros y me haces lo mismo que al monaguillo'.

El estribillo es bueno:
No entiendo a don Carlos porque es muy testarudo,
no entiendo a don Pedro porque es tar-tar-tar-ta-mu-do
No puedo con don Paco, no puedo con don Ramón...
Al único que trago es a mi amigo Don Simón.


En el popurrí hacen el esfuerzo de levantarse pese a la resaca 'porque anoche me hinché de beber cubalibres y hoy ya llevo cuatro gaseosas del Tigre' pero ellos van porque 'aunque no tenga gana (...) hoy yo caso a mi prima Rosana'. Además ellos hacen 'el esfuerzo por fe cristiana' pero, sobre todo, 'por los dos metros veinte que mide Rosana'. ¡Cómo será su prima Rosana! que 'viene muy guapa y coqueta pero en el coche no coge y viene en furgoneta'.

El novio, por su parte, llega tarde 'todo trajeado en un vespino negro y detrás, sentada de lado, la madrina'. Se ve que se le rompió el coche y se ha tenido que venir en la moto pero Rosana no atiende a explicaciones y le mete prisa a Manolo 'que los nervios me dan hambre... Tú lo que estás es frita por llegar al restaurante'.

La sexta cuarteta es con música de la chirigota Los que te pinchan donde más te duele. Cuentan cuando se fueron a comer al restaurante, 'un lujoso restaurante de esos que ponen mucho plato para después, una chispa de paté que te quedas muerto de hambre mientras Rosana se está comiendo una pileta llenas de patas de cerdo'.

Cuando se acaba la cena y empieza la baile 'qué marcha tenían todas las viejas de la tercera edad (...) aunque en urgencoas el lunes a las siete están. Son las primeras en abrir el baile y mezclan los pasodobles con el breakdance'. Y así se va calentando el ambiente con todo el mundo contento que 'el que más y el que menos llevaba dos litros de Gin tonic metidos en el cuerpo'. El popurrí sigue contando las venturas y desventuras de estos curas en su noche de fiesta. Cuentan desde un control de la Guardia Civil hasta cómo me conocieron, y eso que yo lo quería mantener en secreto. Lo hacen con la música de La copa de la vida, de Ricky Martín:

La barra libre... La barra libre... La barra libre...
Las copas caen de dos en dos
de cubalibres de Don Simón.
Entré en la pista y ya noté
que era mi noche, ¡venga, lánzate!
Alli en la esquina hay un peazo rubia ¡Ay!
Le daba un parecido a Marta Sánchez.
Algo velluda es, pero de cuerpo bien
y no me lo pensé y me lancé para ella...
Tú y yo... Alé, alé, alé...
No, no, no... Déjate
Le di dos besos, yo soy don Simón
Ella me dio la mano: yo soy José Ramón.

El popurrí termina con Serrat al compás del 4/4 y más allá de algunos intentos forzados por los propios seguidores de este grupo desde las butacas, me parece un buen popurrí. Me gusta más allá de que no me haga mucha gracia; es digno de elogio el esfuerzo de trazar las peripecias de estos curas a lo largo de todo el repertorio. Lo hemos dicho ya muchas veces en este blog por lo que es justo reconocérselo al que se esfuerza en conseguirlo.

Aunque suene igual, estos no tienen nada que ver con el Watergate. Estos son unos nadadores con algo de pluma que asisten a 'los primeros water gays de invierno de la historia'. Son la murga de los Bisbales que el año pasado vinieron como aquellas puretonas de A las cinco en punto y en barrera y que este año van a pasar frío en la calle.

Llegan con música de Juan Antonio Burgar Cumbre y un grupo que permanece inalterable (e inalterado). Eso sí, regresa Juan Bisbal Carrillo, que es muy comentado y celebrado entre los aficionados.


Se presentan a los sones del Himno nacional para recibir a una reina de España que es medio prima de la Duquesa de Alba y se desmaya al enterarse de que todos son gays. Y, claro, a ver con este 'ataque de nervios cómo compito yo ahora'. Aparecen con un albornoz que a mitad de la presentación se quitan. 'Mira qué tipito tengo, mira nuestros cuerpos' que 'llegó el gran momento, vamos a entrenar que aquí no valen los cuentos'. Pero 'no se piensen que soy mariquita porque tenga más pluma que un corral de gallinas y si no te lo crees llama a tu hermana verás cómo se aclara cuando vea mi plumón'.


El primer pasodoble está dedicado al nacimiento de 'su' hija. 'Ya tienes vida, ya por fin veo tu cara, tu sonrisita y tus ganas de vivir. Ya tienes vida y se lo digo a los vientos. Tuve suerte también pues viniste a nacer justo en febrero' para llenar el mundo 'de poesía'.

Ella será 'mi fantasía, mi tesoro del alma, mi tesoro de verdad', a la que se llevarán 'a pasear. Te voy a llevar por tu tierra Almería. Ven que hoy es Carnaval, te pongo un disfraz y dos coloretes, mi vida'. Es bonito el pasodoble y al final resulta que esa 'hija' es su propia murga. 'Es por ti, mi cielo, es por ti mi murga, que he parido por febrero'.


El segundo pasodoble es una crítica contundente al Presidente del Gobierno. Reproduzco íntegro

Desde pequeño me enseñaron en mi casa que las ideas se deben de respetar
que si nacemos de una madre no tenemos porqué pensar igual.
Que existe libertad de pensamiento y que unos gustos, preferencias y valores
da igual el nombre que le pongan y sus siglas sólo importan las palabras.
Palabras que se fueron para algunos como el viento
y que se ha traicionado a sí mismo con el tiempo
perdiendo los valores, compromiso y dignidad.
Qué queda ZP del PSOE aquel que apoyaba al obrero
por el que yo voté, por el que luché y ahora me da hasta miedo.
No me daría igual tener a esta España a punto de reventar
la gente pará, la crisis mundial y usted ni se entera, Zapatero.
Ya no creo en ; vote a quien vote soy un pobre carajote
que confiaba en su palabra y ahora dudo cuando habla (bis)


Llegamos a la tanda de cuplés. El primero es simpático. Está dedicado a su vecino que 'tiene un ordenador que te hace de todo.' Pero de todo, todo. Y este vecino suyo lo cuida y lo mima que 'hasta lo tiene en el salón. Lo tiene que es un primor y hasta por las noches le da un besito' pero ellos se preguntan de qué le sirve este ordenador que 'te avisa del grifo, de las persianas y hasta del tiempo pero no te avisa de que tu mujer te pone los cuernos'.

El segundo es para la Duquesa de Alba que 'se nos casa con sus pellejos con un tío más joven que está loquito por sus consejos' y al que le da igual que su duquesa arrastre las perlas'. No me hace gracia. El estribillo sí.
Si no sabes nadar a ti yo te enseño
verás que es muy fácil y que mi método es muy moderno:
un brazo pa arriba, brazo pa abajo cabeza recta y culo pa afuera...
A nadar no sé pero, por la pose, tú también eres de la otra acera.


El popurrí dura más de 13 minutos con algunas caídas simpáticas (como la de los bomberos o la del agua que está helada) y las habituales cuartetas politizadas (aparece el alcalde de Gádor en una y Mariano Rajoy en otra) de este grupo. Y, este año, una categoría intermedia entre simpática y política con la música de Cobarde, de Bustamante, en la que reivindican contra todo pronóstico, que quieren salir elegidos presidentes de su comunidad de vecinos.

El grupo defiende bien todo el repertorio. Hay experiencia y tablas sobre las tablas y así se despiden estos nadadores entre aplausos. Es un grupo y un estilo que tiene sus seguidores y este año los volveremos a ver en la final.











Hablamos con Miguel Moreno Ruíz Milla, autor que tras escribir para comparsa durante seis años cambia de modalidad y lo hace para una chirigota: Espejo público, que ha protagonizado la sorpresa del concurso al colarse en la final. Cuando hablamos con él acaba de actuar su chirigota y aún no se conoce el fallo del jurado.




Estamos llenando el Carnaval de elementos distractores y nos estamos olvidando de decir la verdad


¿Por qué este cambio?
Después de seis años escribiendo para comparsa, con buenos resultados personales (no me baso en los premios porque no los hay), me ofrecieron este tema, cambiar de modalidad y me pareció bien porque me estoy dando cuenta de que está cambiando mucho el carnaval tradicional al carnaval contemporáneo.

¿En qué consiste ese cambio?
El carnaval tradicional se basa en el mensaje, en la crítica, en la ironía, en decir la verdad mientras que el carnaval contemporáneo se basa en un punteo bueno, en una voz afinada, un compás y un contratiempo, una segunda bien metida y siete millones de elementos distractores que están haciendo que se distraiga la gente y se están llevando al terreno equivocado el carnaval. El carnaval no se trata de llevar un grupo afinado. ¡Eso nunca se ha hecho! Las cosas se tienen que entender. Está muy bien que el grupo suene bien pero ahora le damos mucha importancia a eso cuando el grupo lo que tiene es que decir la verdad y revelarse porque es la única oportunidad que tenemos. Y si la desaprovechamos y nos preocupamos más de meter un buen punteo, una buena primera fila..., lo que estamos haciendo es irnos al bando de la gente que nos está puntuando, irnos al bando de la gente que nos está poniendo los días y las horas para cantar y que nos está señalando los recorridos de una cabalgata y entonces no estamos haciendo carnaval: estamos haciendo politiqueo.

Tanto tiempo en la modalidad 'seria' y esa denuncia vienes a hacerla en una chirigota...
Se puede hacer en ambas, para qué nos vamos a engañar. Antes, de forma errónea, pensaba que a la hora de escribir para comparsa tenía que ser más correcto. Luego comprendí que no es así porque estaba entrando en el juego de 'ellos'. Eso no quita para que la crítica, cuando la he tenido que hacer, la haya hecho. ¿Que me he equivocado antes y en comparsa lo he dicho de otra forma más extraña o más difícil? Puede ser que haya cometido ese error y mucha gente no haya entendido ese mensaje.

Un autor peculiar que, desde que empezaste, has tratado temas no muy habituales y ahora, además, temas políticos a nivel internacional como el que acabamos de escuchar dedicado a Obama. ¿Cómo ves salirse de Almería para escribir?
Es complicado porque aquí se entra en una rutina, en una espiral que si no abres los ojos para ser consciente ya es demasiado tarde porque entras en el juego de Almería, Almería y Almería. Aquí vamos por el camino de la crítica superficial. Yo escucho mucha crítica en el concurso pero no una crítica profunda. Aquí se moja uno pero se moja las manos; no se tira.

La gente no se complica la vida. Si yo ya tengo mis pasodobles que si al maltrato que si a lo otro, ¿para qué voy a tratar este tema de Obama? Cuando es un tema que viene al día y que es importante y relevante para todos. Si la gente se preocupara de verdad lo tratarían y estaría ahí pero hay que tener voluntad. No sólo el que tiene dinero da; hay que tener voluntad de darlo. Voluntad para dar ese paso.

Se te ha podido ver con algún grupo en la calle pero en el Maestro Padilla ha sido la primera vez. ¿Qué tal la experiencia?
Diferente. Estaba acostumbrado a pasar nervios días antes y el mismo día, entre bambalinas. Este año, en tiempo ha sido igual pero en intensidad se sumaba algo más y tenía dos caminos: amargarme o echarle cara y olvidarme del tema. Yo me podía poner ahí en plan comparsista y ponerme serio pero le eché cara como en el carnaval de antes...

El estribillo, de lo mejor que he escuchado en mis años de carnaval
Pues no sé si será mejor o peor pero fiel a la realidad sí que es. Que al final son los grupos los que están escuchando al público.

¿Consideras que el patio de butacas está comprado?
Entre comillas. Si hay una persona que compra 300 entradas no se las puede negar nadie. Otra cosa es que esas 300 entradas sean tan partidistas que traten de no aplaudir a sus rivales. Lo que no es normal es que los chirigoteros aplaudan a los comparsistas y los comparsistas aplaudan a los chirigoteros pero que entre ellos no se aplaudan. Y eso lo vemos todos.

¿Hay repertorio previsto por si hay que cantar dos veces?
Hay cuplés y pasodobles a la misma altura o quizá más que los que se han cantado hoy. Y si tenemos oportunidad, o si nos dejan, si el jurado se equivoca (risas), yo creo que la gente lo va a pasar bien.
Ya me puedo morir tranquilo. Si lo que me espera es esto, si este es el paraíso que nos espera a los carnavaleros, ¡qué mejor cielo! Es El paraíso de los dioses, el año pasado La Redención, una comparsa joven reforzada y que viene con letra y música de Javier Vázquez Medina. Siguen Antonio Rodríguez, Francisco Miralles, Miguel Luis Villar Deza Michel, Francisco Moya El Papi, Diego Valbuena o Paco Sánchez Martínez. Salen Paco Ibáñez (un segunda que promete) y entran, entre otros, Juan José Montoya (préstenle atención; buen tenor) formando un grupo compacto y con una personalidad labrada en pocos años.

Cuando se tienen las ideas claras, cuando se sabe lo que se quiere, las cosas salen, se dicen y si encima se tiene gusto, sale todo bien. Javier Vázquez presenta una comparsa que da gusto escuchar. Vienen representando a los carnavaleros en el idealizado paraíso que le espera a los buenos carnavaleros. 'El paraíso carnavalero, donde los dioses ¡ay! por Febrero bajan del cielo'. Con eso está dicho todo pero es que encima ellos lo dicen muy bonito. Qué bonita es la música con la que se presenta esta comparsa que vienen vestidos de arlequines con unas grandes alas. La duda, para rizar el rizo, si de ángel o de arcángel. Yo me inclino más por la primera.


'Cuando se acabe tu vida no tengas miedo del camino de la luz, ese que tantos nombres tiene' y 'si llegas a mi puerta grita ¡carnaval, ay, te quiero! que los dioses de mi comparsa te abrirán las puertas del cielo'. El secreto de estos dioses es que en su comparsa además de guitarra, caja y bombo, tienen 'la música en mis alas'. por eso 'el paraíso de los dioses coge forma de auditorio convirtiéndonos la noche en el cielo de tu carnaval'.

'Dile a tu alma que busque un disfraz, lo mezcle con el sentimiento de una poesía' y 'renacerá un nuevo dios en Febrero'. Así de sencillo. Esta presentación me gusta porque cuenta las cosas con la entrañable naturalidad de una fábula. No trata de imponer, ni de convencer; simplemente nos cuentan lo que nos espera. 'Entrarás en un mundo de sueños (carnavaleros) adónde la vida no tiene importancia, (mira para el cielo) donde la alegría será la constancia de tu día a día'.

Tras las guerras del concurso, el duro día a día de los fríos meses de ensayo, 'después de pasar una vida luchando (Febrero) esta es la esperanza de cualquier coplero, (cantando en el cielo)' así que 'despide a los tuyos y vente conmigo a pasar la vida cantando en el cielo'. ¿Qué más se puede pedir?


El primer pasodoble es para tema estrella de este Carnaval: la crisis. En esta ocasión a través de una 'ama de casa y encima estoy divorciada, tengo un sueldo que es de pena y con dos hijos a mi cargo' que ve cada día cómo los políticos 'nos engañan por la cara'.

Este pasodoble está escrito como a pinceladas impresionistas de un realismo brutal disfrazado de una apatrente naturalidad como cuando Javier Vázquez (d)escribe que los políticos 'hacen gestiones inoportunas robándonos una fortuna'. No hace falta poner ejemplos. 'Pero qué poca vergüenza tienen esos desgraciados que se quedan con la riqueza ignorando la pobreza y poniéndose en la boca esas mentiras, diciendo “España progresa” echándonos una sonrisa'. Se podrá decir más alto pero no más claro. Y precisamente esta comparsa canta pianito (que diría un carnavalero) pero no muerde la lengua. Buen pasodoble.


Qué sorpresa encontrarse un tema tan poco habitual en el Concurso. Hablan de los inocentes que cumplen condena en la cárcel. Lo hacen a través de una conversación que mantiene uno con su madre y que ésta parece que recuerda tras acudir a visitarlo a la cárcel. 'Otro domingo más esperando impaciente de nuevo, con la angustia de verlo tras de un cristal ¡ay se me está quedando en los huesos! Yo con el teléfono en mis manos, su mirada fría como el hielo'.

Pero la confesión, permítame el autor, cae en ciertos tópicos que rebajan la calidad del pasodoble y al final se embarulla y no se sabe si se denuncia a jueces que sentencian a inocentes ('cumpliendo con la condena que me dictaminaron dos mierda jueces encubriendo a cuatro ricos'), jueces que prevarican ('los que dictan condena y usan cabezas de turco') o jueces que cometen negligencias ('yéndose sin acordarse que hay gente que no es culpable'). Se agradece, eso sí, el esfuerzo pese al agrio sabor que deja al final. Lo vuelvo a decir; yo prefiero al que lo intenta.


Los cuplés son graciosos. En el primero dicen que no van 'a votar más al PSOE ni al PP pero ni pensarlo a la Izquierda Unida'. Además tienen la costumbre de votar 'todos los años a uno diferente y así entre ellos no habrá peleas, rencores ni envidias' porque estos dioses nunca fueron 'de derechas porque la mano nunca he alzado' ni 'tampoco de izquierdas porque cada día veo más paro'. Por eso deciden que se van a hacer 'del partido que legalice que pueda fumar porros en tos lados'.

En la segunda parte del cuplé estos dioses se nos ponen un tanto macarras y no dudan en vacilar hasta al Presidente Zapatero. '¿Me puedes llevar los tenis que por la suela se han despegado?'. Pero ellos lo tienen claro: 'a partir de ahora voy a votar al partido gay que ese sí es seguro, de todos los partidos que hay me han dicho a mí que es uno de los más formales' que 'igualmente nos darán por culo pues que lo hagan profesionales'.

En el segundo hablan del apagón analógico 'que para el 2012 el que no tenga digital terrestre no ve un carajo que todas las cadenas se vuelven de pago y el que no tenga el TDT que juegue a los dados'. Me gusta cómo interpretan la segunda parte. Nuevo diálogo, en esta ocasión con su mujer tras instalarse la TDT. '¿Otro aparato para tener que pasarle yo el paño?' El remate es tan ordinario como gracioso. Escuchen, escuchen...

La percusión promete; me gusta mucho. No es la del año pasado pero si estos discípulos no se tuercen, pronto superarán al maestro. Al final del estribillo son interesantes los recursos que emplean. Incluso aprovechan la parte inferior de la maza para golpear el plato. Por cierto, con qué gusto canta este grupo. En el estribillo se luce (otra vez):
Cuando te mueras nunca le tengas miedo
por si te mandan al cielo o al infierno,
ten claro que si fuiste carnavalero
te vendrás con los dioses sin ningún aviso
a cantar en el paraíso.


Qué grande es el popurrí, que regresa por los fueros iniciales, contándonos las cosas con la delicadeza de quien le cuenta una historia a un niño. Así, con la ternura con la que ellos cantan, nos cuentan 'la historia de los dioses que bajaron a Tierra dejando su paraíso siendo castigados por un hechizo'. Aquellos dioses cuya 'locura fue siempre cantar en esta tierra, pasar unos carnavales desde el teatro hasta la calle'. Ese precisamente 'fue mi castigo de don rey Paco Alba y de muchos amigos: cantar mil pasodobles, cien cuplés y estribillos y si cumplo las normas yo me quedaré contigo'. El problema es que 'arriba no es que se esté mal pero es que el maestro de tu carnaval es serio y estricto y siempre nos pone a ensayar'.

Qué bonito es este cielo de los carnavaleros, con el director de un grupo como metáfora de Dios. Cómo me gusta cómo lo cuentan, pese a lo estricto que lo pintan que 'si letras está metiendo nunca quiere que hablemos, si estamos en el descanso no nos quiere escuchar cantar. Por eso yo prefiero cantar las mil cien letras al son chirigotero, colarme en tus ensayos que son tan carnavaleros, me invites a una copita y me ponga a tono ya'.

Tras unos años en los que los popurrís servían para tratar los mismos temas que se habían tratado en los pasodobles, se empieza a notar una tendencia que se agradece y los popurrís sirven para presentar la idea que se ha escogido para el tipo. Así estos dioses describen/denuncian la realidad del Carnaval de Almería. Espléndida esta segunda cuarteta en la que nos cuentan que 'bajando por la calle Real yo me encontré a una muchachita. Me pareció tan bello y fenomenal, me dijo este es el carnaval que tenemos en Almería'. Ellos entonces le preguntaron '¿dónde me puedo poner a cantar que la gente me quiera escuchar y sin querer no vaya a estorbar?'. Ilusos. Ya se lo dice la chavala: '¡Qué más da si no van a escuchar!'

Pero a ellos no se les oscurecen las ideas y se buscan 'un sitio para entonar ¡Antonio, venga, vamos a afinar! Saca la funda la caja a ver quién tiene más cara... Si tu o yo, yo que me pongo a pedir cuatro perras, tu que me ves cantando y te das la vuelta, yo que me paso el año entero ensayando, tu que me ves cantando y pasas de largo'.

'Por eso no me digas que tienes ganas de que llegue Febrero para poder salir a la calle, y después está toda vacía. Yo te daré una oportunidad para que vengas a escucharme, a cantar por la calle y me digas si esta fiesta para ti no es la alegría'. ¿Será posible superar llo que llevamos? La tercera cuarteta es todo un deleite para los oídos en la que se luce todo el grupo de punta a punta, de cuerda a cuerda y que a capella nos cuenta que 'después de un rato de andar y andar, verle el fin a la calle Real, esperando que el reloj marque las horas al son de los compases de aquella fuente dónde los peces bailan con el dios'. Antes de irse aprovechan y pasan 'por el barrio que yo más quiero' y 'cantar con mi comparsa y déjate de guasa que sepas que ha llegado Febrero', lo que aprovechan para contarnos cómo es febrero y hasta marcase unos pasos de baile que gustan entre el público.

Por pasodobles, al 3/4 dicen que hartos 'de rondar por las calles que rodean Almería tú me dijiste a mí ¿cómo los tienen marginaos?'. Repasan algunos de los barrios de los que 'sin darnos cuenta estamos destruyendo su corazón por dentro'. Como el suyo, el de Pescadería, 'cuana del Carnaval' que 'si se muere mi barrio morirá el carnaval'. El popurrí se acaba. Bonito mensaje: 'no se despierten del sueño si no yo me iré para siempre y me quedaré prisionero en tu mente'. Y así se despiden estos dioses.

Perdónenme ahora por personalizar. Paco Sánchez tenía una espina clavada. Desde Tiro de la manta, pasando por El Museo y continuando por La Redención, Almería tenía una deuda con él. Por fin el domingo se saldó y Paco pudo salir cantando en la primera fila de una comparsa con la que siempre ha soñado. Todos lo agradecimos y supongo que más de uno nos alegramos por él. Una comparsa que ha presentado sus credenciales y que viene con hambre de hacer algo grande. Que se coló en la final con El reino de los cielos, subieron un escalón con La Redención y este año han venido para quedarse entre nosotros. Ya lo dicen al comienzo de su popurrí: esta es la historia de los dioses que bajaron a la tierra.