Una crítica que muchas veces he escuchado al Concurso es que permite que un grupo con tres pasodobles pueda ganar frente a otros que puedan cantar dos diferentes por pase. Y es cierto pero, como en todo concurso, cada cual emplea las armas que, dentro de la legalidad puede usar para conseguir sus fines que, en este caso, es únicamente ganar.

Hay grupos que directamente sólo se preparan tres y otros que aun llevando más en el repertorio optan por repetir alguno en la Final. Los hay, no obstante, y como ya hemos apuntado, que cantan dos pasodobles inéditos por pase pero si en Almería, incluso lo que se canta en el Maestro Padilla termina por olvidarse, ¿por qué se arriesgan algunos grupos a no llegar ni a presentar allí sus letras? Hacerlo en la calle o en alguna peña es condenarlo al ostracismo. Durante el Concurso lo escucha más gente, se comenta e incluso se graba y se puede conservar pero fuera del Auditorio, ¿cuál es el futuro de una letra?

La comparsa Fábrica de música cantó este año en semifinales dos pasodobles: uno dedicado a Almería y otro una crítica a la política o, mejor dicho, a los políticos. Luego, en la Final cantó uno nuevo; una crítica a los que conducen de forma temeraria y bajo los efectos del alcohol y repitió el de la política que ya cantó en las semifinales. Menos mal que tuve la suerte de estar en el Callejón de los pasodobles el pasado 3 de marzo cuando cantaron un cuarto pasodoble y, aunque mal, pude grabarlo para que ahora la gente se lo pueda descargar. Si no, ¿qué hubiera pasado? Estoy convencido que dentro de un par de años ese pasodoble sería un vago recuerdo para en poco tiempo más tarde desaparecería de la memoria de la fiesta. Hace dos años, una comparsa vino de Tabernas para cantar en la calle. ¿Quién recuerda ahora la comparsa Luna de serranía? Y todo porque no fue al Concurso; porque todo lo que pasa fuera del Maestro Padilla se diluye. Menos mal que, al menos esta vez, sí se pudo rescatar y poner en valor algo de lo que, de otro modo, seguramente ya ni nos acordaríamos. Espero que a los que no lo conocen, le guste.


Gracias a Adrián Leal Giménez podemos ver una grabación de la comparsa La mar de bonita en la final del Concurso de este año. Se trata de la presentación y, como siempre, espero que os guste. En breve traeremos otro de la comparsa Fábrica de música.


Tras perderme el paso por semifinales de esta comparsa y verla en Roquetas, ayer la escuché en la Final de Almería por televisión. De hecho, los audios han sido sacados de InterAlmería TV.

¡Por fin! sería la expresión que mejor describe el sentimiento que debe inundar de felicidad esta mañana a las componentes de esta comparsa porque, ¡por fin!, muchos han sido los logros conseguidos: por fin una comparsa de mujeres gana en Almería, después de escucharse año tras año aquello de que van muy bien pero, claro, Almería no está preparada para que gane una comparsa de mujeres... Por fin lo hacen después de haber conseguido muchos segundos entre ellas en diferentes grupos (¿la unión hace la fuerza?) y, por fin, gana un grupo con un popurrí corto (qué pesados se suelen hacer en Almería).


Con un tipo de Juana de Arco se presentan "dispuesta a entregarte mi vida en cada nota de cada canción (...) dispuesta a luchar sin más armas que son las palabras que dictan mi voz". Así es como resistirán "la más dura batalla" por la que lucharán "como tantas mujeres que son cada día más libres y valientes". Y lo harán contra "los que matan, a los que roban (...) y cada día maltratan inocentes por su falta de valor".

También lucharán "contra aquellos que en su santa religión hacen creer que su misión es ayudar a los más pobres y los desprecian y los humillan y los castigan cada día con palabras que están llenas de sermones cada día". Así como "contra todos los tiranos que provocan injusticias; contra el enemigo lucharé".


El primero de los pasodobles es una dura crítica hacia la educación que le estamos dando a los más pequeños. Utilizando como hilo argumental la violencia dentro de las aulas "cada día que pasa, pregunto cansado si vale la pena contener la agonía" porque "imponente suspiro viendo a niños amenazados, profesores acosados sin ninguna explicaicón y si abres la boca te condenan con el castigo, te amenazan con insultos despreciando tu dolor".

"Qué duro es sentir al amargura de un niño asustado que tan joven perdía toda su infancia, toda su vida y entre llantos decía: no tenía otra salida ya no quiero sufrir más. Por eso me pregunto ¿vale la pena?"
. ¿Qué le pasa a la sociedad?

La culpa es de los padres que "sólo se dedican a difundir el odio y el miedo y se creen que es sólo un juego" y como "esto tiene que acabar, tanto acoso escolar lo tenemos que atajar" lo mejor es que "no miremos hacia atrá; lo tenemos que aforntar educando a los violentos" porque "muchos de ellos son niños" y "son el reflejo de la vida que les demos".


El segundo pasodoble es una confesión: "necesito contarte lo que, madre mía, hay otros que saben. Pero tú eres mi vida y compartimos un corazón". Es la conversación de un hijo con su madre en la que reconoce su homosexualidad. "Lo primero que entiendas: soy un niño que ha crecido pero el sentimiento mío vuela en otra dirección y aunque sea un cobarde por no haberte sido sincero no te olvides que te quiero si esto te causa dolor".

Es complicado asumir este hecho. Por eso "no quiero palabras vacías ni llantos de pena" y, ni mucho menos "pensar en la gente que trae y lleva" porque "esto no es un capricho ni tampoco una moda: sólo es mi forma de amar". De ahí que no haya que pensar "en desgracias ni en mala suerte y piensa en mi felicidad". Tampoco se debe pensar "en el qué diran. ¿Qué importa la gente?" si lo que "no hay que confundir ser homosexual a ser un vicioso o un drogadicto".

La crudeza de esta realidad se descubre en afirmaciones como "no te olvides; soy el mismo. Soy el que te hace reir con sus bromas". Una realidad tan cierta como que "soy tu niño aunque mayor" y que "necesita de tus besos. Respeta mi corazón y no llores por favor" terminando por pedir que "por un momento no digas nada, que este cobarde necesita que lo abracen".


En el primero repasan los diferentes tipos que han sacado los grupos en este Carnaval: "este año todos los grupos llevan disfraces originales" aunque "lo que nadie sabe es de qué coño va el Mariano".

El segundo no termino de "pillarlo" aunque debe ser cosa mía porque la gente se rió ?¿ Por si acaso, yo dejo aquí la letra y si alguien me lo explica, agradecido quedo.

Una no sabe que hacer ya
con la comparsa para que agrade

por más que nos esforzamos
siempre nos encuentran un fallo grave:

si vamos con buenas voces
es que la música da un bajón

y si subimos un tono,
vaya unos gallos: mucho peor.


Al médico fuimos, algunas,
para cambiarnos de sexo,
cantar con fuerza,
con bulla
ahora somos peores, no vamos a Cádiz,
no cantamos un duro:
soy hermafrodita.
N
o me llevo el primero
sólo por ser la mar de bonita



Destaca del popurrí la brevedad. Demuestra que se pueden decir las mismas cosas en menos tiempo que los normalmente tediosos popurrís de Almería. por cierto, mucho se habló, los meses antes del Concurso, de supuestas tensiones dentro del grupo. Y es que la comparsa de mujeres de la Traiña se había visto notablemente reforzada con algunas componentes de la comparsa de Manolo Barrios.

Otra duda era saber si el grupo sonaría a "las lobas" o "a Pescadería". Al final, el resultado lo considero satisfactorio pues ha quedado lo mejor de ambos "estilos" de comparsa. Prueba de ello ha sido el primer premio en la modalidad: algo que tanto a unas como a otras se les llevaba resistiendo desde hacía años. como decía al comienzo: ¿la unión hace la fuerza?

Resuelta bien la difícil papeleta de ser la última de la Final, esta comparsa ha hecho historia un año en el que no contaban para mucha gente (yo entre ellos) en los que reaparecía la comparsa de Damián, la de Yunque y copla venía a revalidar el primero del año pasado y José María Cazorla volvía con las pilas puestas.
Con un tipo complicado y delicado se presenta la chirigota de Mariano Ruíz en el Maestro Padilla. Lo hace con música de Manolo Barrios y un conjunto poco numeroso pero contagioso. Un grupo que defiende el repertorio y lo canta con un gusto que se agradece.

Estos rajaos representan ese conducto membranoso y fibroso que en las hembras de los mamíferos se extiende desde la vulva hasta la matriz lo que, vulgarmente conocemos por chocho (y paro de dar sinónimos por mucho que el DRAE los contemple).

Se presentan con un tipo, como digo, complicado y salvan el compromiso con resultado desigual. Hay división de opiniones (al menos con la gente con la que he hablado) sobre todo del tipo. Opinone
s diferentes al respecto que, no obstante, siempre hay que tener en cuenta porque, al fin y al cabo, de agradar al público es de lo que se trata. De todas formas lo que está claro es que Mariano ha vuelto por sus fueros y se vuelve a plantar en la Final lo cual, por lo que a mi respecta, es algo que me agrada.

Lamentablemente no se ha podido grabar la presentación así que pasamos directamente a los pasodobles.



Muy buen pasodoble. Chirigotero al máximo, a la música de Manolo Barrios hay que sumar la excelente letra con la que Mariano Ruíz se vacía sobre el escenario. En ella se muestra en estado puro "después de un añito atrás (...) listo para una cabalgata". Se presenta "con mi tataratachín , caja y bombo ya llegué pa poder darte la lata" e invita al que "se siente mal oyendo el compás que tiene mi chirigota (...) a pasear un domingo en Carnaval pa cambiar su odio por un poquito de gloria".

Y es que "después de un añito atrás, sacrificio y voluntad" regresa esta chirigota "dando la cara y si un premio me arrebatan" tienen bien claro que "esto tan solo es un concurso que en dos minutos se pasa" y "que el Carnaval es la calle y en la calle soy coplero y en una esquina cualquiera me siento chirigotero".

Como es habitual en las letras de Mariano Ruíz, las referencias a sus orígenes, a su barrio son constantes y del mismo, precisamente, dice: "traigo la esencia y el arte envuelta en un relicario" mientras que "en la
s venas sólo tengo papelillos que se mueven por mi cuerpo al compás de un estribillo" así que no es de extrañar que le parezca que "el consurro es disfrazar con doble cara donde el que gana no vale y vale el que nunca gana". Idea por muchos compartida...

Así que, como "el Carnaval tan solo acaba de empezar, las cortin
as se abrirán por todas las calles de mi barrio" y "si alguien pregunta pa que traigo este disfraz, ya se lo imaginarán como pueden ver: pa seguir dando el coñazo". Espléndido remate el de este pasodoble en el que Mariano lejos de caer en los tópicos para presentar el tipo recurre a la ironía para criticar muchas cosas criticables y rematar con su verdad del Canaval.


El segundo pasodoble es algo más complicado de seguir. Da la impresión como si Mariano Ruíz firmase una letra reivindicativa de las carencias de su barrio y la ciudad emparentándolas con la actitud del Alcalde; dos temas que habrían dado para dos pasodobles diferentes y que quizá entren algo forzados en uno sólo. De todas formas, se lo preguntaré al propio autor este Carnaval y saldremos de dudas.

Lo que está claro es que tira Mariano de ironía desde el mismo comienzo pues dice: "hoy contemplo mi ciudad y puedo notar una leve mejoría; nos tenemos qu
e alegrar, no nos podemos quejar de este peazo de alcaldía pero qué casualidad que vienen aquí buscando nuestra Alcazaba y aunque no haya ni un cartel, la Almedina te pondrá a los pies benditos de nuestro barrio la Chanca".

Tanta historia en esta ciudad, tantos años "tirados a la basura" y, lamentablemente "desde la Puerta Purchena que nadie tire pa abajo que no tenemos cultura", dice Mariano, aunque "tendremos poca cultura pero tenemos vergüenza y a ti tan solo te queda el antifaz y la chaqueta", refiriéndose al alcalde Luis Rogelio Rodríguez-Comendador.

Volviendo a su barrio, "ay que pena, que siendo un barrio tan lindo nunca te tengan en cuenta; que hay bastante con entrar por la autovía y que el turista comente que bonita está Almería", Mariano vuelve a pasar a la crítica a la alcaldía y es que "no podemos olvidarnos del estadio al lado del barrio del Puche, que es carne pa los gusanos. Pero Rogelio sigue, en cambio, con su plan de mejorar esta ciudad por un puto soterramiento". en la que abunda concluyendo que "ya no hay ladrones ni tenemos corrupción porque los ladrones están, si lo miras bien, dentro del Ayuntamiento".

Como digo, queda pendiente un rato de tertulia con el autor de esta chirigota hablando sobre este pasodoble.


En la tanda de culés hablan primero del "traje que me ha hecho Enedina" que "no trae nada escandaloso porque es divina y la letra del cuplé no es nada ordinaria, la forma de escribir está muy cuidad" ni dice palabrotas pero "a todo el que me quite un premio le voy a pegar un chochazo en la boca". Gracioso cuplé aplaudido.

En el segundo se dirigen a los del gallinero que "ahora me están viendo y estarán flipaos (...) ¿el disfraz de dónde lo habrá sacao?" y a los que invitan picaronamente a sacar "las manos de ahí, debajo de las butacas, que luego las limpiadoras van a encontrar todas las sillas blancas".


En el popurrí cuentan que "una hermana que yo tengo se puso así, de repente; tenía la cara así chupá como un pollo del Continente" y es que "por lo visto se había puesto una compresa super absorvente". Cuentan, además, que "este año a mi chirigota yo le iba a poner Chochetes y a esta le gustó Seur que suena más normalete..." pero en verdad "le quería poner Seur porque le gusta coger un paquete".

En toda la actuación, salpicada de bromas con doble sentido y juegos de palabras alusivos al tipo no hay que perderse al caja y al bombista que detrás del grupo son capaces de despertar sonoras carcajadas entre el público.

Y entre risas "llegó el final y si ofendí, pido disculpas". Se despide esta chirigota diciéndole a Almería "perdóname porque nunca puedo faltarte, perdóname porque otro año yo vuelvo a enamorarme de tu sonrisa, de tu veneno y de tu arte pero nunca me perdones si un año llego a faltarte..."
Desde el colegio Nuestra Señora del Socorro en Pescadería llega la comparsa del Serafín. Este año presenta un tipo de figuras de un museo de cera. Y lo hace con grupo renovado al que han llegado algunos componentes de la comparsa Tiro de la manta.


Estos muñecos de cera han "venido a enamorarte y a decirte que te quiero" porque "aunque esté hecho de cera cobro vida por febrero" y como "sin verte no pudiera estar en este templo cantándole a mi tierra" le piden a Almería que "nunca me cierres la puerta".


Con una música que no me gusta, este primer pasodoble cuenta la realidad del Alzheimer en la persona de un marido que va perdiendo poco a poco a su mujer y ante la que se pregunta cómo con "tanto como trabajó pa sacar a su hijo adelante, tanto como lo besó, tanto como lo quería (...) cómo se puede olvidar esa parte de su vida" por culpa de esa "maldita enfermedad que los mata día a día".

Una enfermedad que hace que no recuerde "dónde está (...) quién soy" y que, cuando "beso su mano cuando ella me abraza y al momento no recuerda nada" pues "no recuerda su niñez, ni su plaza ni sus calles". Ante esos hechos, la "impotenia cuando ella me mira, pregunta quién soy y no puedo ayudarla" es la de todos los familiares que padecen por igual esta enfermedad, "ese mal que existe hoy en día que destruye a tantas familias".


El segundo pasodoble lo firma alguien "de todos el preferido" porque "conmigo pueden cantar todo aquello que ha ocurrido: la alegría, la maldad, la tristeza y piropillos" y por si aún "no lo sabes yo soy quien va sin estribillo". Un pasodoble dedicado al pasodoble, que va "delante del cuplé que es también amigo mío y la diferencia está en que siempre es divertido" aunque ahora sea a él al que le toque "cantar en tu paraiso".

Siempre consideré el concurso el mejor escaparate para difundir las ideas de un autor o un grupo así que ante la posibilidad evidente de poder cantar sólo una vez si no se pasa el corte, cuando escucho una letra de este estilo supongo que pocas cosas inquietarán a ese autor cuando prefiere ofrecer su visión sobre el pasodoble antes que sobre cualquiera de los muchos problemas que nos rodean...


En el primero de los cuplés, alquilan "un coche para salir de marcha con todos mis amigos que salen en la ccomparsa" pero en el Bayyana los para la Guardia Civil y dan positivo en un control aunque no saben quién va más borracho: si ellos o el Guardia civil que no se ha dado cuenta de que no es él que conduce sino que es alquilado y "el coche es de Inglaterra y tiene el voltante aquí al lado".

En el segundo cuentan que "cuando abren las puertas de este peazo museo ya entran los turistas yo muevo ni un dedo" pero un día "llegaron dos muchachos algo afeminados" y "uno le dijo al otro que era un montón de soso y yo así to parao, se pusieron delante con esa gana guasa que estaba acojonao, yo más quieto que nunca pues cualquiera se agacha" tras lo que empezaron a decir que "a estos lo que falta para que esté más mona" es "una diadema rosa en vez de esa corona y a ese traje negro le falta colorido" aunque ellos no le hacen "ni caso: yo voy muy bien de oscuro" porque "de lejos se notaba, está claro, que esa tenía el gusto en el culo".


Con el popurrí se despide esta comparsa. Tiene pinceladas que me gustan. La primera cuarteta, por ejemplo, me pacere bonita. A ver qué nos depara en el futuro este joven grupo con ganas de Carnaval.

El comentario más extendido tras la la actuación de esta comparsa es el hecho de que les hubiera perjudicado cantar con máscaras aunque yo, al menos, discrepo. Las letras se llegaron a entender sin ningún problema.
FINALISTAS

MURGAS
Estoy hecho un burro
Somos unos rajaos
Las Cheerleader
Caminando, caminando y de paso criticando
Que pasa sueeeee.................312,50 puntos
Los Soplagaitas.....................286 puntos
A tomar por saco..................281,50 puntos
Los sudores de la muerte......262 puntos
Estoy Enfabada.....................259 puntos
Los Petardos de la Puebla.....252,50 puntos


COMPARSAS
El Reino de los cielos
Fábrica de Música
La mar de bonita
La herejía
El Museo.............................307,50 puntos
En un Jardín de Coplas........293 puntos


AGRUPACIONES
A Gospel de coplas
Las budas de Sol naciente y las Geishas que están calientes
Con faldas y a lo loco.............201 puntos


CUARTETOS
Menuda Banda
Los que viven en la calle
Misión Imposible....................230 puntos
Con letra y música de Damián Jiménez, regresa al Carnaval de Almería esta comparsa tras un año de descanso. Y lo hace con un repertorio más íntimo. De los grupos que llegan de Pescadería este es el más esperado y el que más pasiones levanta.


Con un comienzo onomatopéyico se presenta esta Fábrica de música que pide que se abran "las puertas donde los sueños van fabricando la música" y que esta "suene para que irrumpa en el misterio del silencio, que suene en las canciones y poesías de febrero que suenen para que el músico y el arte nunca cese en su cantar y acompañe los acordes que son presos de este Carnaval".

"Hoy las notas deben sonar al compás que exijan los cuatro locos que van creando y van fabricando su fantasía. Hoy las notas deben sonar para aquel que lleva carnavalero grabado en su sangre toda la vida" es toda una declaración de principios de esta comparsa que para decirle a "Almería qué guapa y qué bonita, estas voces de locos solamente necesitan música para los carnvaleros... Música que acompañe a los versos", los mismos "versos que se escriben, que disfrazan y deciden que la música que falta yo la debo de inventar".

Se nota que le ha sentado bien el regreso a esta comparsa que, "démosle vida a los instrumentos¡ marchando que el poeta nos espera!" pide que se "afinen guitarras y voces" porque "bendito el día que ya se acerca: el día que mi música regresa..."


Este año, con una música preciosa, las letras de Damián Jiménez han adquirido una madurez que se agradece y que demuestra ya en este primer pasodoble. Precioso y original piropo a Almería de alguien que se empieza a despedir de ella... De alguien a quien "los años han querido que hoy de la fábrica yo me despida" pese a que sean tantas las "notas, tantas melodías, mis primeras lecciones, mis primeros momentos y yo, un simple aprendiz, me convertí en un viejo maestro".

Cuando a la vejez llegan forzosos esos días largos que sobran, "ahora me sobran días, ahora me sobra el tiempo para estar más contigo y contemplarte más lentamente todo lo guapa que eres, Dios mio". Damián Jiménez se aproxima a una realidad; la de nuestros mayores y su soledad. La de quienes desean apresar un instante, un recuerdo, y que le piden a Almería que les deje acompañarla "por tus calles que me dieron compañía que calmaron a mi triste soledad. Llévame contigo una vez más por tu Rambla, tu Paseo, por tus barrios marineros que ahora me sobran días, ahora me sobra el tiempo para sentirte mi niña cada segundo que determina mi corazón". Para que, "cuando acabe mi vida, cuando llegue el momento, moriré en Almería, el mejor de los cielos".

Descargar el segundo pasodoble

El segundo pasodoble es un grito de impotencia ante los políticos y, sobre todo, su actitud. Esta crítica abarca casi todos los frentes abiertos en el panorama político actual. "Mientras luchan por los catalanes, a mi Andalucía le están robando" y "mientras hablan de E.T.A. y la paz, esos golfos siguen acosando y con violencia amenazando" aunque todo parece resolverse "mientras el papa venga a visitar" pues hay que estar "pendientes que nada le falte... El dinero que haya que gastarse" aunque con esos fondos se pudiera haber arreglado el tren de Valencia, "la tragedia del metro" por la que "ahora los valencianos siguen llorando a tantos muertos". Y es que "hace tiempo pedían que ese tren lo arreglasen pero estaban pendientes con lo del papa que eso, señores míos, es más importante".

"Mientras que gobiernan la ciudad, los políticos se emplean..." porque "es muy dura su tarea de engañar y de robar". Este pasodoble pone de manifiesto muchas vergüenzas que son aplaudidas durante el Carnaval pero que, año tras año, siguen sin cambiar. Es un tema recurrente, que gusta, que se aplaude y ahí se queda...

Y eso que Damián Jiménez llega a dar con la contradictoria clave del actual gobierno capaz de limitar algunas cosas hasta extremos insospechados favoreciendo, en cambio, la apertura de otros. Como cuando dice que "mientras les preocupa no fumar, hay violencia en las escuelas" o esa habitual verborrea que caracteriza a los políticos que tanto hablan y nada dicen: "mientras sigan hablando de promesas y engaños, a muchas mujeres siguen matando y maltratando sin compasión". ¿La clave quizá de que "la política hoy día, en su gran mayoría, la dirige y gobierna, ladrones y sinvergüenzas"?

Un pasodoble que mucho abarca pero, como todo lo que se canta en el Concurso, aprieta más bien poco.


En el primer cuplé hablan de las ganas que tienen de cualquier cosa menos de trabajar en la fábrica porque "ni juntando a todos sacamos ganas para trabajar". En el segundo, hablan del "pollo a la Pantoja que es el no va más" y es tan sencillo de cocinar que con darse "un viaje por Marbella te sale un pollo rico, rico".

Descargar el popurrí

Con el popurrí se pone de manifiesto la afinación del grupo. Los coros, como no se escuchan en otro grupo en Almería presentan un delicioso conjunto de voces muy agradable. En lo personal, me quedo con la última cuarteta; musicalmente me encanta. "Llévame donde la música no pare, donde se escuche en carnavales entre canciones, melodías y el compás... Llévame entre disfraces por tus calles donde la fiesta se disfrace... Llévame junto a la música en Carnaval... Llévame". Aunque tampoco podemos permanecer indiferentes ante una verdad que quizá pase desapercibida entre todo el popurrí pero que es de una desgarradora crudeza: "llevamos tanto tiempo entre tantos dictadores que somos capaces de saber su nombre".

Feliz regreso el de esta comparsa que llega más íntima.


Audios alojados por Pepe Castroviejo
Un año más la peña Yunque y copla llega al Concurso y lo hace con el mismo grupo de los últimos años. Sigue con la dirección de Gabriel Lima Trechera, autor también de la letra y con música de Manolo Belmonte.

Descargar la Presentación (no disponible aún)

A revalidar el primer premio del año pasado se presentan estos marinos mercantes a golpe de tanguillo y encomendándose a la "Virgencita del Carmen, Tú que me has de guardar, Tú que dispones del viento, Tú que dispones del mar haz de mi ruta un paseo, haz de mi pena un cantar de la tormenta la calma, calma de la tempestad".

Al frente de un galeón se plantan en el Maestro Padilla estos comparsistas que "casi no saben rezar" y por eso le piden a la Virgen del Carmen que les deje hacerlo "cantando coplillas que lanzo al mar".

"Haz que mis penas se las lleve el viento". La presentación cobra fuerza cuando le dicen "ruega a Dios por nosotros, vela por nuestras vidas virgencita del Carmen, haz en las noches de guía y haz porque mañana veamos el día", momento en el que se ilumina el escenario y el público recibe a la comparsa con una sonora ovación.

Y que no se piense Almería
"que mil travesías nunca harán que olvide a esta tierra mía, bendito rincón" ni "llores mi vida, que te juro niña que por primavera aquí vuelvo yo". Así le cantan estos marinos a este bendito rincón "que esta al otro lado del mar cruzando diez horizontes (...) justo donde el sol se esconde".


En el primero de los pasodobles, recorre Gabi Lima el calendario íntimo de esta Almería a la que "dos mil años te contemplan y once puertas te guardan" a través de "paseos por el Parque y un 26 de diciembre, banderita roja y blanca" de la mano del Pendón. A través de los días más señalados como los de "agosto de playa y Feria" continúan estos marinos adentrándose en la esencia de la ciudad a través de sus fiestas. Como la "pasión de carnes abiertas; llega la Semana Santa pasaita la Cuaresma" a la que sigue "mayo de cruces y flores y, en enero, caramelos pa los niños y mayores".

Se mece el pasodoble con la inconfundible música de Manolo Belmonte en
"junio de hoguera en la playita; lávate niña esa carita" para que "el mar te guarde y sigas siendo la más bonita" al vaivén de la marea que golpea el "puente de hierro que le arrancabas a la montaña hasta las entrañas" y que "hoy ya, solito, en tus agüitas los pies se baña".

El pasodoble recorre los colorista Almería
"de la jacarandá y buganvilla" que aporta luz a las sombras de "un castillo a un barrio marinero que va por las mañanas a ese muelle pesquero" consiguiendo Gabi Lima apresar el el aire de "callecitas estrechas de Bendicho a la Almedina" que no olvidan su historias de "fusilamientos en Rambla de Belén" ni sus "cañaverales a la orillita del mar".

Por todo esto, y por
"la Virgen del Mar siempre cuidando que vuelvan a puerto sus marineros" estos navengantes ya nunca sabrán porqué "mi barco lo encallo en tu orilla y nunca más lo muevo".


En el segundo pasodoble la historia de nuestro Carnaval recupera, agradecida, a uno de sus más notables hijos. Gabi Lima recuerda cómo "en el barrio de Araceli, entraitos los ochenta, se pusieron muchas piedras y se hicieron los cimientos de lo que es hoy nuestra fiesta". Y es que "dicen que allí está su cuna; dicen que lo revivieron y cuentan que hasta enloquecieron los moritos y odaliscas".

El pasodoble está dedicado a Juan Bisbal Carrillo del que cuentan estos comparsistas que
"fueron veinticuatro años de portarse como un padre que a su niña va cuidando", repasando algunos de los tipos más significativos en su vida: "fue un bandolero, Tarzán, un galo, Velázquez, mago, niño de antaño, un colorao y en un tebeo estuvo colgao". Y es que ahora que "compañero que en estas tablas tú ya no cantas" quieren estos marinos que acepte “esta alabanza que año tras año tú te has ganao" por ser todo un "caballero en triunfos, un señor en derrota" siempre con "una sonrisa defendiendo sus coplas".

Y pese a que
"ya no sé en cuántas guerras te metieron por culpa de un entorno puñetero", el papa Juan siempre salió "victorioso como sólo salen los caballeros". Por eso, pese a que "ni en las despedidas tú quisiste despedirte, don Juan Bisbal Carrillo sólo suena a carnaval" porque "tú eres la murga almeriense le pese a quien le pese".


En el primer cuplé, Nicolás Castillo, Presidente de la Fealca está presente de principio a fin destacando que "siempre come de balde" y que en cualquier acto que haya "no te preocupes que allí está el Nicolás". Hasta el extremo de que el Domingo de Ramos, al cruzarse con el paso de la Cena se dan cuenta estos marinos "y cuando miro pa arriba no veas tú que sorpresa" porque "allí estaba el hijo puta del Nicolás sentado en la mesa". Cuplé muy aplaudido.

En el segundo, tienen una duda: qué regalarle a su sobrino Julián por la Primera Comunión. El regalo tiene que ser "un regalo muy especial" con el que
"vaya sorpresa a mi sobrino le voy a dar" pero luego resulta que llegan al convite y la sorpresa se la llevan ellos porque "allí estaba el hijo puta de Nicolás sentado en la mesa". Inesperado remate el de este también aplaudido cuplé.


En el popurrí, estos navegantes parten "y se va haciendo una herida con la proa de mi barco; la quilla se abre un camino sobre la mar roneando" que no son sino "senderos que el oleaje irá borrando" y firman toda una declaración de principios cuando se reconocen que “lobo de mar; solo a las tempestades le temo. No hago caso de mandos ni credos… De algún pirata disfrazado de cordero” y añaden "que en mi barco llevo quince amigos: qué más da lo que mande el destino… Siempre conmigo", despidiéndose "con puertas que te abren paso a la eternidad, ciudad de mis suspiros, la tierra que me trae y que me lleva a mi destino donde queda grabada cada mueca de mi sino y donde ya mi barco para siempre se anclará… Ciudad de mis suspiros".

Con un derroche de potencia, se despide esta comparsa entre aplausos. Puede que hayamos asistido a una de las últimas actuaciones de Chema López -sin duda el mejor segunda del Carnaval de Almería- en las tablas del Maestro Padilla...
La chirigota de Gádor se presenta con su habitual desparpajo; el que les llevó a obtener hace dos años el primer premio en la modalidad con el pelotazo de niñas del Exorcista. Este año vienen de catetos en busca de novia. Y lo hacen entrando por el patio de butacas formando el habitual revuelo.

El grupo se presenta con algunos cambios. Se ha incorporado José Juan Sánchez como director musical y al que podemos ver de nuevo en la modalidad tras su paso por la de comparsa el año pasado.


Con letra y música de Enrique Górriz Sáez se presentan estos catetos diciendo que, desde que nacieron, ya le dijo la enfermera a su madre que había tenido un "solterón" y "ahora tengo 37 años y estoy más solo que Julián Muñoz. Por eso vengo, con este ramo para ver si te puedo engatusar".

Lo que ellos buscan es "una novia que esté hermosa (...) Nos da igual que sea rubia o morena pero que esté una mijca buena (...) una novia que nos entienda (...) una novia para podernos casar". Por eso vienen desde su pueblo "para buscar mujeres solteras y para una azafata que vemos, seguro que es un tío... por los pelos en las piernas".

Y se empiezan a poner nerviosos cuando se dan cuenta de que están a punto de llegar. "Vengo a la cita todo arregladito. Hostia no me acordaba ya: que bien me sienta el traje los domingos... Colonia para endulzar esta olorcica que llevamos a estiercol. La boina me la dejo, semos algo cabezones y pa desenroscarla hay que echarle dos cojones (...) los pantalones altos, que se noten bien los hombres". Que si no "soltero me voy a quedar... ¡Sí... con las cabras!".


En el primer pasodoble no se andan con rodeos y, desde el principio dejan claro que ellos lo que buscan es "zezo" (sexo). El pasodoble trata el tema con el habitual doble sentido de este autor. Y ya que "en mi vida zolo he visto unas teticas: las de mi cabra Azunción" deciden comprarse el Kamasutra que, "lo explica to y, además, trae un CD pa los más principiantes" y "como cemos torpes y no sabemos leer", al final ponen el CD en el que "sale una moza".

La complicación viene cuando "pal zezo hay que tener una peazo polla" por eso se van "a toda prisa al corral de la Luisa" y cogen "la polla más grande" como decía el CD, que no es otra cosa que un pollo que sacan de la maleta con la que se presentaron en el escenario.

"Si quiere un buen consejo, afeite la polla y el conejo" pero "estas cosas yo no las entiendo: el conejo mejor lo afeito luego". El CD. seguía diciendo que había que empezar a darle a la polla "un masaje; debe calentarse y cuando ya esté dura, ponle un gorro a la criatura" y con el tema de la marcha atrás, ellos "el tractor lo tengo a punto pero de zezo ná de ná...".


En el segundo de los pasodobles denuncian la peores actitudes del hombre explicándolas a través de la teoría de la evolución ya que "la ciencia ha descubierto que venimos todos del orangután y ¿en qué se basan? Yo me miro enfrente del espejo y, la verdad, no sé qué pensar ". Y aunque "en mi opinión, la evolución del hombre es algo compleja" no dudan en explicarlo "en un momento" y lo hacen identificando ciertas actitudes con animales determinados. Así "hay muchos que provienen de algún que otro animal. Hombres que vienen del buitre carroñero que se alimentan del voto de nuestros pueblos", unos "buitres de corbata cuando están en campaña" y que "clavan sus garras a la mínima ocasión".

También "hay clases de hombres que pertenecen a las sanguijuelas y van chupando tu sangre y tu vida a golpe de hipoteca". Otros son "hienas viviendo de las guerras" y "hombres muy borregos que obedecen como perros". Pero como ellos dicen, "el más peligroso, al que más hay que temer, es el que se porta como un cerdo maltratando a su mujer".


En el primer cuplé nos cuentan que en su pueblo "las mozas son mu marranas pero la number guan se llama Juana. Con ella tropecé el otro día en la farmacia cuando compraba unas cosillas" Dicen que "pidió compresas finas y seguras, se quitó los zapatos la tía burra" y "las puso como si fueran plantillas porque decía que son blandicas". A esto que "el boticario se alarmó: ¿qué hace Vd., por Dios! Use mejor Devor Olor, demonio..." aunque Juana "el devor olor me lo voy a poner pero en el coño".

El estribillo es: "cuando yo veo a las mozas pasar, me gusta echarle un piropillo: Uy, qué pechuga... qué muslo... qué tronío... ¡Eso son carnes y no las que echa mi madre en el cocido!".

En segundo no abandonan la farmacia; fueron a comprar preservativos y "nada más quedarme solo en la farmacia pedí una cajilla de las guarras: mejor prevenir por si acaso algún día de estos se presenta un milagro..." y aunque "tenían de 24... con uno la verdad voy que me mato". Por cierto, pese a que "los había, la verdad de muchos sabores, pa mi de chumbos son los mejores".


En el popurrí dicen que en su pueblo "sólo hay machos también está la Juana pero no le hacemos caso porque es un poquillo marrana; se levanta mu temprano y ya está con las bragas bajás. Sólo queda la Loli pero se fue pa Madrid y ha venido a Madrid y ahora se llama Agustín".

Así que "como no hay mozas aquí, en la ciudad habrá donde elegir" por lo que deciden irse despidiéndose de su padre: "ahí te quedas opá, ya no te hago el corral..." narrando en el resto del popurrí las peripecias hasta llegar a la ciudad y luego sus andanzas por allí. Aunque al final se dan cuenta de que "este viaje me enseñó a la realidad: no se conquista a la mujer por lo que tengas, se conquista con belleza natural" aunque "como de eso no estamos mu sobrados, al pueblo nos vamos del tirón que mis cabras por lo menos no se asustan cuando contemplan mi belleza interior".

Poniendo al patio de butacas de pie, se despidió esta chirigota como llegó: "me voy pal pueblo, hoy no es mi día: soltero pa toa la vida".

Audios alojados por Salva Romero.
Desde el barrio de San Luis se presentó esta comparsa formada con integrantes del grupo que dirigía Antonio Ordoño y nuevas incorporaciones procedentes de la comparsa de Manolo Barrios y la chirigota del Centimillo. Feliz regreso, además, de un veterano de la fiesta como Paco Morilla.


Con letra de Miguel Moreno estos caballeros templarios se presentan "al alba, de rodillas en la arena rezando a los pies de mi señor, silencio que mi alma, va serena" jurando "lealtad por más que muera (...) y juro levantarte la primera, mi trocito de bandera, por más palos que me den". Porque en toda una declaración de principios, "de hombres cobardes no habla la historia, que me sigan los valientes que en los campos de batalla yo los llevaré a la gloria".

Llegan a las tablas del Maestro Padilla con "un llanto de despedida al compañero caído y porque los compañeros no nos tengan que llorar suena un redoble lejano y ese llanto que nos une será ya un vagar de almas que en tormento se consumen".


El primer pasodoble, con música de Luis Miguel Gil Soler es un canto a "la historia de un caballero del que nada se escribió, del que no narran los cuentos ni cabalga la historia", aquél que "conoció a su heroína, a la que apodaban droga, la temida del lugar", que fue la que llevó "su alma a lo más profundo".

Aquella "mala enemiga" por la que "vendió a todos sus vasallos, vendió su escudo y a su caballo y hasta vendió del pecho su cruz (...) dejando muerta su vida entera y consumiéndose en esa pena, lo vi llorando vender su espada". Por ella "perdió a la princesa que más quería y hasta vendió el pendón de caballería".

Aunque "a su lado lloraba su viejo padre porque su hijo valiente no se quería dejar vencer y en su propia batalla, sin su doncella ni su armadura, esclavo de su enemiga, que fue su espada más dura, lo venció solitario sin poder decir ni adiós".

Así terminaba esta "historia de un noble caballero del que no narran nada los cuentos pero luchanco llegó el primero al bendito y eterno reino de los cielos".


En el segundo pasodoble, precioso, el autor recuerda emotívamente a su padre recientemente fallecido contando por medio de estos caballeros que "hubo un maestro en mi casa del que todo lo aprendí: pasear desde chiquillo y contarme lentamente la defensa de un castillo...".

Miguel Moreno consigue evocar las palabras de su padre y trasladarlas a un tiempo de caballeros y espadas, de firmes principios defendidos. Recuerda cómo "puso en mi mano su espada temblando aquella mañana" con las palabras "dale cariño y trátala bien porque ella será tu hermana (...) con ella no robes vidas, busca con ella la justicia".

Así se van desarrollando a lo largo del pasodoble todas las enseñanzas que un buen padre siempre se ha encargado de enseñar a su hijo: "no pierdas tu camino si te ves llorando solo, y la cabeza alta por más que puedan hablar porque de habladurías su espada visten los ignorantes que no resisten el bello trato de la amistad". O para la madre, "da tu vida por ella porque fue ella quien te la dio".

La violencia de género, lamentablemente tan de actualidad, la abordan también estos caballeros que recuerdan que si "te enamoras de alguna dama, si le levantas algún día la espada, me dijo, hijo no serás hombre" terminando con la despedida: "me regaló un abrazo con un besito, con un te quiero me dijo sé valiente mi pequeño caballero y defiende a muerte la bandera libertad y así cuando llegó la hora de su muerte aquella mañana tuve presente que se me iba el más verdadero... se marchaba mi padre el mayor caballero".


En el primero de los cuplés, muy aplaudido, relatan su afición a la cerveza. "Dicen que no me gusta a mi la cerveza pero todos los días voy colocado" ya que "pal desayuno una Cruzcampo, para el almuerzo, con cervecita acompaño yo mi bocadillo en el trabajo..." así hasta la hora de la merienda con "un morado del 25, subí a mi casa y mi parienta me dijo a mi, bébete este vaso de leche, venga Juan que son la una..." aunque "yo no quiero esa cerveza que sólo le veo espuma".

El segundo es una crítica a la comparsa de la Peña Yunque y copla a la que piden que le "reconozcan ya su trabajo y se merecen la beca Erasmus del Carnaval y que los manden lo más lejos a cantar en otro idioma" porque "el popurrí en castellano no hay nadie que se lo coma".


El popurrí, lamentablemente está incompleto. Destaca la introducción a los sones de una flauta. Con él finalizó su actuación la primera comparsa de este año en el Concurso que, como el resto de agrupaciones de este año, se vio perjudicada por la falta de coordinación del presentador de sala que la anunció minutos antes de que finalmente se corriera el telón así como la precipitada apretura del mismo cuando aún se estaba colocando la utilería sobre el escenario.